• Embajador de México Gustavo Cabrera (2.º a dcha.) durante el acto de presentación de cartas credenciales al canciller de Nicaragua, Denis Moncada (2.º a izq.).
Publicada: sábado, 11 de septiembre de 2021 9:01

Nicaragua denuncia una “abusiva publicación” del embajador de México contra el presidente Daniel Ortega y promete responder a esta “posición injerencista”.

El miércoles, el embajador mexicano en Nicaragua, Gustavo Cabrera, retuiteó un mensaje del exvicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez Mercado (1979-1990), en la que rechaza la acción penal emprendida en su contra por el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, por “realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia”. 

De hecho, el Ministerio Público del país solicitó una orden de detención y allanamiento en contra de Ramírez Mercado, quien se encuentra fuera de Nicaragua, por los delitos de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional” y “lavado de dinero, bienes y activos”.

A través de una carta firmada por la viceministra de Relaciones Exteriores, Arlette Marenco, el Ejecutivo nicaragüense denunció el jueves la “abusiva publicación” del embajador mexicano.

 

La nota reprochó a Cabrera su “posición injerencista y entrometida” en línea con la agenda de EE.UU. Managua “nunca ha ignorado el principio de no injerencia o de no intervención”, pese a “la violencia, crímenes y violaciones a los derechos humanos, que, según organismos y personajes mediáticos, ocurren en México, todos los días”, resalta el texto.

La vicecanciller de Nicaragua, dirigiéndose a Cabrera, lamentó “el papel de miseria cultural, histórica y política que hoy juega México, cuando creíamos que esa miseria y mezquindad humanas, esa desgracia, se acababa con el neoliberalismo, e iniciaba un ciclo de entendimiento y respeto, con el nuevo Gobierno del que usted forma parte”.

Por todo ello, llamó a México a dejar el camino de “servilismos y lacayismos, de pelelismos que niegan su propia historia”.

Nicaragua vive una crisis social desde mediados de abril de 2018, cuando los sectores radicales de la oposición comenzaron a realizar protestas violentas en contra del Ejecutivo de Ortega.

Las autoridades nicaragüenses acusan a la oposición de ejercer “terrorismo golpista”, con el apoyo financiero de Estados Unidos, para incitar a la inestabilidad en el país y sacar del poder al mandatario Sandinista; y por tanto han arrestado y/o enviado a juicio a algunos dirigentes opositores.

Las presiones occidentales y las campañas de difamación contra el mandatario sandinista han aumentado desde que postulara a la reelección en las elecciones del próximo 7 de noviembre.

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