• Ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier (izda.) y su homólogo francés, Jean-Marc Ayraultdan, dan una conferencia de prensa en una base naval en Trípoli, capital libia, 16 de abril de 2016.
Publicada: domingo, 17 de abril de 2016 1:58

Los ministros de Exteriores de Francia y Alemania viajaron el sábado por sorpresa a Libia para mostrar el apoyo de sus países al Gobierno de unidad del país africano.

En el marco de dicha visita, los ministros de Exteriores de Francia y Alemania, Jean-Marc Ayrault y Frank Walter Steinmeier, respectivamente, se reunieron con el jefe de Gobierno de Acuerdo Nacional libio, Fayez al-Sarraj y los miembros del referido gabinete libio respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Steinmeier durante sus declaraciones en una rueda de prensa conjunta después del encuentro con Al-Sarraj, alabó la decisión del Gobierno de unidad y del Consejo Presidencial de mudarse de su sede en Tobruk (este) a la ciudad capitalina de Trípoli, pese a las amenazas de sus opositores.

En estas circunstancias difíciles, donde no es sencillo avanzar en el trabajo, no subestimamos los retos del Consejo Presidencial", afirma el ministro de Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier.

El ministro alemán así se refirió a la llegada a Trípoli de Al-Sarraj y de varios miembros de su Consejo Presidencial – con sede en la base naval de Abu Setta– que fue calificada por el enviado de la ONU en Libia, Martin Kobler, como "una etapa importante en la transición democrática" del país.

"En estas circunstancias difíciles, donde no es sencillo avanzar en el trabajo, no subestimamos los retos del Consejo Presidencial", afirmó el jefe de la Diplomacia alemana, y lamentó el derramamiento de sangre provocado por el conflicto entre ambas partes.

De igual manera afirmó que esta visita por sorpresa muestra el acuerdo de la comunidad internacional en que “el camino hacia la paz y la estabilidad pasa por la aplicación del acuerdo de paz y por el gobierno de unión nacional".

Los dos ministros, además, recordaron el "apoyo total" franco-alemán a Libia y manifestaron la disposición de sus naciones para aportar a las autoridades libias la ayuda necesaria para "restablecer la seguridad, luchar contra el terrorismo y ofrecer servicios públicos que beneficien a todos los libios".

En este contexto, también, se mostraron dispuestos para la reapertura de sus embajadas en Trípoli, una vez restablecida la paz en esta ciudad.

Libia ha sido escenario de violencia e incertidumbre política desde que el exdictador libio Muamar Gadafi fuera depuesto en un levantamiento popular en 2011. Más de 1700 grupos armados, entre ellos la banda extremista EIIL (Daesh, en árabe), luchan en el territorio libio con el fin de controlar más territorios y consolidar su poder en este país árabe.

EE.UU. y sus aliados occidentales hablan de una posible intervención en Libia con el pretexto de luchar contra Daesh, mientras sus operaciones contra este grupo takfirí en Irak y Siria en el marco de la llamada coalición anti-EIIL no han sido eficaces e incluso han acabado con la vida de civiles en ambos países árabes.

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