• Escena de la explosión que golpeó el puerto de Beirut, capital de El Líbano, 5 de agosto de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: jueves, 6 de agosto de 2020 14:30

El máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Sistani, llama al mundo a brindar asistencia a El Líbano para mitigar los efectos de la desastrosa explosión en Beirut.

“Llamamos a los honorables creyentes y a todos los amantes del bien del mundo a solidarizarse con ello (El Líbano) en esta difícil circunstancia y proporcionarle toda la asistencia disponible para mitigar los efectos de este gran desastre”, ha indicado el máximo líder religioso del país, el gran ayatolá Seyed Ali Sistani, en un comunicado emitido este jueves por su oficina.

El ayatolá Sistani ha expresado su “más profundo pesar por el trágico accidente que ocurrió en la querida ciudad de Beirut tras la explosión masiva que ocurrió en su puerto”, que resultó en un gran número de víctimas, heridos, el desplazamiento de decenas de miles de ciudadanos de sus hogares y una devastación generalizada.

La autoridad religiosa de Irak se ha solidarizado con el país árabe por este incidente que, a su juicio, provocó “una escena trágica sin precedente en las últimas décadas”.

 

“Extendemos al noble pueblo libanés nuestras más sinceras condolencias y pésame por esta gran calamidad, y le pedimos a Dios Todopoderoso que le ayude y dé fuerza, paciencia y solidaridad para superar este gran calvario”, ha agregado.

Beirut, la capital libanesa, se vio fuertemente sacudida por una potente explosión registrada el martes en la zona portuaria, que ha dejado al menos 135 muertos y 5000 heridos, según las últimas cifras estatales.

De momento, se desconoce la causa principal de este incidente mortal, pero las autoridades libanesas señalan que el origen se debe a miles de toneladas de nitrato de amonio que fueron almacenadas en una bodega del puerto de la capital desde 2013.

La explosión en Beirut tiene mucha relación con todos los hechos que están pasando alrededor de El Líbano de manera que los analistas creen que no se puede decir que fue un accidente.

Algunos expertos apuntan el dedo acusador hacia Estados Unidos e Israel, los que podrían ser los mayores beneficiados con esta catástrofe. El presidente libanés, Michel Aoun, ha prometido un severo castigo a los culpables.

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