• El futbolista Cevher Toktas, del equipo turco Bursa Yildirim, confesó haber matado a su propio hijo de 5 años.
Publicada: martes, 12 de mayo de 2020 14:56
Actualizada: martes, 12 de mayo de 2020 18:00

Un futbolista turco confiesa haber matado a su propio hijo de cinco años, posiblemente aquejado de COVID-19, porque “no lo quería”.

El futbolista Cevher Toktas, del equipo turco Bursa Yildirim, confesó haber asfixiado al niño, supuestamente infectado por el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, con una almohada. Su confesión se produjo 11 días después de que el niño muriera (el 23 de abril) en un hospital por supuesta insuficiencia respiratoria.

“Puse una almohada en la cabeza de mi hijo, que estaba acostado boca arriba. Apreté durante 15 minutos sin parar. Mi hijo resistió un tiempo. Cuando dejó de moverse, saqué la almohada. Luego llamé a los médicos para que no sospechasen nada”, reveló Toktas, citado el viernes por el diario local Daily Sabah.

El jugador de 32 años aseguró a la Policía que no tiene ningún problema mental y que la única razón por la que mató a su hijo fue porque no lo quería. “Nunca quise a mi hijo menor, desde su nacimiento. No sé por qué no lo quiero. La única razón de haberlo matado fue que no lo quise. No tengo ningún problema mental”, recalcó.

Kasim Toktas, de 5 años, fue asesinado por su propio padre.

 

Toktas fue detenido y será juzgado por homicidio, que en Turquía se castiga con penas de hasta cadena perpetua.

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