• El historiador revisionista Vincent Reynouard
Publicada: viernes, 8 de mayo de 2015 17:17
Actualizada: viernes, 8 de mayo de 2015 18:25

El historiador revisionista francés Vincent Reynouard ha vuelto a recibir una condena de prisión, de dos meses esta vez, por un artículo publicado en 2011 en el que señala algunas de las incoherencias de la teoría común sobre “el Holocausto”.

El revisionismo me ha enseñado que puede haber apariencias engañosas y versiones oficiales cuya solidez no deja de ser una ilusión” es uno de los pasajes utilizados para condenar a Reynouard.

“El revisionismo me ha enseñado que puede haber apariencias engañosas y versiones oficiales cuya solidez no deja de ser una ilusión” es uno de los fragmentos por los que Reynouard fue condenado ayer jueves por “complicidad en contestación de crimen contra la Humanidad”.

El juez constató, a partir de esas dos líneas, que “el autor del artículo (…) sugiere que el exterminio de los judíos europeos por los nazis podría (…) no haber tenido lugar.

El artículo, Carta abierta a los defensores de DSK, recrimina a los defensores del exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn su doble rasero a la hora de exigir garantías procesales máximas para el economista francés y negarlas a la hora de probar los supuestos crímenes del Gobierno alemán de 1933 a 1945.

Strauss-Kahn, ante el tribunal en Nueva York

 

Strauss-Kahn, conocido desde hacía años por su tendencia al acoso sexual a sus subordinadas, fue arrestado el 14 de mayo de 2011 en Nueva York (este de Estados Unidos) acusado de haber golpeado e intentado violar a una limpiadora en el hotel en que se alojaba.

El autor del artículo (…) sugiere que el exterminio de los judíos europeos por los nazis podría (…) no haber tenido lugar.”

El economista era entonces favorito para disputar a Nicolas Sarkozy la Presidencia francesa, que finalmente obtuvo François Hollande en las elecciones de 2012. La prensa francesa y círculos del Partido Socialista se hicieron eco de numerosas teorías conspirativas, a menudo consideradas en Occidente propias de extremistas e incluso de desequilibrados mentales.

En su escrito de 2000 palabras, Reynouard hace notar que las garantías procesales de que gozó Strauss-Kahn fueron muy superiores a las que otorgaron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial a sus vencidos y juzgados por supuestos crímenes contra la Humanidad, pese a lo cual los juicios de Núremberg siguen siendo considerados una referencia legal.

Banquillo de acusados durante los juicios de Núremberg

 

En cuanto a las rarezas y anomalías, podría citar decenas. En Auschwitz-Birkenau, que está considerado como un ‘campo de exterminio’, ¿por qué haber construido, en la sección de mujeres, un hospital dotado de aparatos muy modernos para la época?”

“En cuanto a las rarezas y anomalías, podría citar decenas. En Auschwitz-Birkenau, que está considerado como un ‘campo de exterminio’, ¿por qué haber construido, en la sección de mujeres, un hospital dotado de aparatos muy modernos para la época?” es el otro pasaje utilizado para condenar a Reynouard.

Un tercero de los señalados por el fiscal fue desestimado por los jueces de la sala XVIIª del Tribunal de gran instancia de París: “En el asunto del ‘Holocausto’, basta leer algunas obras exterminacionistas para observar que la cronología de los hechos dista de haber sido establecida. Las contradicciones entre los autores abundan”.

Fabrice Bourbon, director del semanario Rivarol, que publicó el artículo de Reynouard en mayo de 2011, ha sido también condenado a pagar una multa de 2000 euros de cuantía. 

Reynouard, químico de formación, ha sido condenado a prisión varias veces desde 2004 por sus estudios sobre la historia de la Segunda Guerra Mundial. En febrero, fue condenado a dos años de cárcel por denunciar, a través de vídeos en Internet, la manipulación de la juventud de su país mediante relatos históricos sesgados y contestables. El mes pasado se dio a la fuga.

En Francia, está prohibido por la llamada “ley Gayssot”, desde 1990, negar los supuestos crímenes contra la Humanidad establecidos por el Tribunal militar internacional de Núremberg en 1946. Algunos analistas estiman que dicha ley fue promulgada para impedir la difusión de los estudios de historiadores revisionistas como Robert Faurisson, Carlo Mattogno y otros.

La defensa legal de los perseguidos por estos delitos políticos es dificultosa en Europa, si no imposible, puesto que los abogados se ven impedidos para exponer los argumentos de la defensa, so pena de ser ellos mismos condenados a penas de prisión por los mismos motivos que sus defendidos.

mla/ncl/nal