• El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ofrece un discurso en una conferencia de prensa en el palacio del Gobierno regional, en la ciudad de Barcelona. 19 de abril de 2016
Publicada: sábado, 30 de julio de 2016 23:36
Actualizada: domingo, 31 de julio de 2016 17:32

El presidente de Cataluña llama ‘antidemocrata’ al Gobierno español por ‘conspirar contra los ciudadanos’ y afirma que el Parlament seguirá aprobando resoluciones.

Carles Puigdemont ha hecho estas declaraciones en referencia a la solicitud del Gobierno del presidente en funciones, Mariano Rajoy, para que el Tribunal Constitucional (TC) abra una vía penal contra la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, por desobediencia y por ser "la persona claramente implicada y afectada" en la aprobación, el pasado día 27, de las conclusiones de la Comisión de Estudio a favor de impulsar un "proceso constituyente" en Cataluña.

"Ésta es la diferencia entre los demócratas como nosotros y los antidemócratas, que conspiran contra la voluntad de los ciudadanos con los instrumentos del Estado aunque a alguno de éstos los quieran promover a los altares del Vaticano", ha dicho este sábado el presidente de la Generalitat en alusión al ministro español del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

Ésta es la diferencia entre los demócratas como nosotros y los antidemócratas, que conspiran contra la voluntad de los ciudadanos con los instrumentos del Estado aunque a alguno de éstos los quieran promover a los altares del Vaticano", ha dicho el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, en alusión al ministro español del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

El tribunal se reunirá este lunes, de forma excepcional en agosto, para acordar qué medidas toma, si bien la Abogacía del Estado ha descrito la aprobación de la resolución como "un verdadero plan para conseguir la secesión".

De acuerdo con Puigdemont, las autoridades del Gobierno español "esta vez se volverán a equivocar, pero será seguramente la última", y ha asegurado que el Parlamento catalán seguirá aprobando resoluciones "diga lo que diga el TC, el Gobierno español o quien quiera".

Ha explicado asimismo que el próximo septiembre con la cuestión de confianza se marcará el "primer hito" del último tramo hacia la independencia y se irán desplegando posteriormente con el debate de política general. 

El proyecto independentista catalán ganó ímpetu con una multitudinaria manifestación en Barcelona en septiembre de 2012 y alcanzó su clímax el pasado 9 de noviembre de 2014, cuando una consulta popular informal congregó a 2,3 millones de personas para votar a favor de la independencia. De acuerdo con una reciente encuesta la mayoría de los catalanes apoyan la idea de independizarse de España.

aaf/ncl/rba

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