• El presidente libanés, Michel Aoun, ofrece un discurso televisivo, Beirut, El Líbano, 14 de octubre de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 14 de mayo de 2022 22:21

El presidente de El Líbano resalta la unidad de todo el país, incluida la Resistencia, ante Israel y avisa a este régimen que cualquier agresión le costará caro.

En una entrevista concedida el sábado a la agencia de noticias catarí QNA, Michel Aoun advirtió de la ambición de los sionistas sobre los recursos libaneses, incluidos el petróleo, el gas y el agua. “El Líbano se mantiene unido frente al agresor, con todos sus componentes y resistencia”, subrayó. 

El mandatario libanés aseguró el compromiso de Beirut con las resoluciones internacionales, especialmente la Resolución 1701, mientras que, alertó, el régimen sionista intenta violarlas en cada ocasión. “Durante los últimos años El Líbano demostró que nunca ha estado en posición de atacante, sino de defensa”, enfatizó.

No obstante, Aoun descartó una agresión de Israel a El Líbano, puesto que, a su juicio, el régimen de Tel Aviv sabe bien que pagará un precio muy alto por cualquier aventura.

 

El jefe de Estado aludió a la Resolución 1701 de las Naciones Unidas que puso fin a la guerra entre Israel y El Líbano en 2006, una contienda bélica que se saldó con 1200 libaneses muertos, la mayoría civiles, y 156 israelíes, mayoritariamente militares.

Sin embargo, el régimen de Tel Aviv no cumple con dicha resolución y viola reiteradamente el espacio aéreo, marítimo y territorial de El Líbano para realizar tareas de reconocimiento y espionaje.

El Líbano no normalizará lazos con Israel

Asimismo, al ser preguntado sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con el régimen israelí sobre las fronteras marítimas, con la mediación de EE.UU., Aoun explicó que se debe encontrar una solución que satisfaga a ambas partes, de otro modo, fracasarán los diálogos.

El Líbano no renunciará a su derecho al petróleo y al gas y no normalizará con Israel incluso sobre compartir los campos de petróleo y gas”, aseveró.

Durante décadas, la frontera marítima entre El Líbano y los territorios ocupados por Israel ha sido un tema cadente, ya que Beirut y el régimen de Tel Aviv aún se encuentran técnicamente en estado de guerra. Ambos lados se disputan un triángulo marítimo de unos 860 kilómetros cuadrados para explorar y explotar posibles reservas de gas en el subsuelo del mar de Mediterráneo.

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