• Fuerzas de seguridad libanesas hacen guardia durante una manifestación antigubernamental en Beirut, 12 de junio de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 27 de junio de 2020 16:26

Las fuerzas de seguridad de El Líbano han detenido a unos 40 saboteadores en la ciudad de Beirut, capital libanesa, que pretendían provocar el caos.

La Policía libanesa ha arrestado al menos 40 personas, algunas de ellas de nacionalidad extranjera. Los detenidos han confesado que habían recibido dinero de algunos países extranjeros para generar el caos en El Líbano”, ha afirmado una fuente militar libanesa a la cadena local Al-Mayadeen.

La fuente consultada asegura que Turquía es uno de los países que financia los disturbios en El Líbano, y que los detenidos extranjeros eran de nacionalidad siria, sudanesa y palestina.

Por su parte, Muhamad Fahmi, ministro libanés del Interior, ha denunciado la injerencia de ciertos países extranjeros en los asuntos internos de El Líbano.

 

Desde octubre de 2019, las calles de El Líbano son escenario de protestas antigubernamentales. Provocaron incluso la dimisión del entonces premier del país, Saad Hariri.

Estas marchas comenzaron de forma pacífica, pero, pese a las reformas aprobadas por el Gobierno de Beirut para responder a las demandas legítimas de los manifestantes, se tornaron violentas, pues vándalos y saboteadores infiltrados comenzaran a cometer actos de sabotaje en el país.

Algunos países y grupos políticos se dedicaron a sacar provecho político y estratégico de la situación. En su día, el presidente libanés, Michel Aoun, advirtió de que algunos partidos políticos “usan la ira de las calles para alimentar las protestas”.

De hecho, varias figuras nacionales y distintos informes confirmaron que actores como EE.UU., el régimen de Israel y Arabia Saudí estaban adoptando políticas injerencistas en El Líbano para exacerbar la de por sí crítica situación y generar discordias entre los libaneses a fin de dañar la imagen del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

Pese a todo ello, el Gobierno libanés está adoptando medidas para rescatar la economía de El Líbano y ha advertido que nunca permitirá que las protestas colapsen el país.

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