• Ls secretaria de Energía de EE.UU., Jennifer Granholm, en un acto en Washington D.C., capital estadounidense, 2 de junio de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 6 de junio de 2021 23:19
Actualizada: lunes, 7 de junio de 2021 2:12

La secretaria de Energía de EE.UU. alerta de la vulnerabilidad de la red eléctrica del país ante los ciberataques que podrían incluso cerrarla toda o una parte.

El domingo, la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, advirtió que el país norteamericano enfrenta una amenaza constante contra su red eléctrica que es vulnerable a los ataques.

En una entrevista concedida a la cadena estadounidense CNN, la titular de Energía indicó que los enemigos de EE.UU. tienen la capacidad de cerrar todo o parte de la red eléctrica y aseguró que muchos estaban tratando de hacerlo en todo momento.

“Creo que hay actores muy malignos que lo están intentando, incluso mientras hablamos. Hay miles de ataques a todos los aspectos del sector energético y al sector privado en general”, aseveró la secretaria estadounidense, sin mencionar algún país en específico.

 

Durante los últimos años, varias entidades y empresas estadounidenses fueron blanco de ataques cibernéticos.

Al respecto, la Comisión de Seguridad Nacional de Inteligencia Artificial de EE.UU., alertó en marzo que el país norteamericano se encuentra “desprevenido” para defenderse ante las amenazas de las tecnologías de la inteligencia artificial.

Además, la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA, por sus siglas en inglés) había avisado anteriormente que “esta amenaza representaba un grave riesgo para el gobierno federal y las administraciones locales (...) así como para la infraestructura esencial y el sector privado” del país.

El 1 de junio, el mayor proveedor de carne de res de EE.UU., JBS USA, fue afectado por una serie de ataques de ransomware, que obligó el cierre de todas las instalaciones de la empresa durante un día, lo que puso de relieve cuán vulnerables son los suministros de alimentos a la amenaza de ciberataques.

Es más, el oleoducto más grande de Estados Unidos, Colonial Pipeline, —que atiende a 50 millones de consumidores— el 9 de mayo, se vio obligado a suspender “todas” sus actividades tras haber sufrido un ataque de ransomware que, según Washington, fue llevado a cabo por un grupo con sede en Rusia.

No obstante, Moscú negó enérgicamente esta acusación en su contra. “Rusia no tiene nada que ver con esto”, hizo hincapié el 10 de mayo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov al respecto de ciberataques a Colonial Pipeline.

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