• Un militar estadounidense inspecciona un misil en una base.
Publicada: miércoles, 4 de octubre de 2017 10:14
Actualizada: miércoles, 4 de octubre de 2017 16:28

El Congreso de EE.UU. aumenta hasta casi medio billón de dólares la inversión estatal en programas de defensa antimisiles ante las amenazas norcoreanas.

El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, comunicó el martes que los comités de defensa del Congreso habían aprobado un plan para cambiar, o “reprogramar”, los fondos no gastados para el año fiscal 2017 por un total de 440 millones de dólares. La nueva inversión abre el camino a más interceptores terrestres, sensores y mejoras a los buques antimisiles de la Marina.

El cambio de fondos refleja la firme determinación del Departamento de Defensa estadounidense (Pentágono) y del Congreso para reforzar las defensas de misiles por temores al acelerado avance del programa nuclear y balístico de Corea del Norte.

Ya en agosto el presidente estadounidense Donald Trump había adelantado su plan para aumentar el “presupuesto (del país en defensa) en muchos miles de millones de dólares debido a Corea del Norte y otras razones”.

Gracias a estos 47 millones de dólares, el Pentágono puede comenzar a construir, entre otros, 10 silos adicionales de misiles en el Comando de Defensa de Misiles y del Espacio en Fort Greely en Alaska, que ya tiene 32 misiles en el suelo.

Estamos convencidos de que debemos tener la posibilidad de volar y de navegar allí donde nos lo permitan las normas internacionales, y seguiremos  haciéndolo”, recalcó el comandante de las Fuerzas Aéreas del Pacífico de EE.UU., el general Terrence J. O'Shaughnessy.

 

La tensión en la península de Corea ha alcanzado niveles alarmantes después de que a mediados de septiembre Trump amenazara con “destruir totalmente” a Corea del Norte en caso de seguir con sus amenazas nucleares.

Pyongyang a su vez, defendió su derecho a la autodefensa ante los actos hostiles de Washington y amenazó con derribar bombarderos estadounidenses que se acerquen a su espacio aéreo o incluso si vuelan fuera de sus cielos.

La semana pasada, el comandante de las Fuerzas Aéreas del Pacífico de EE.UU., el general Terrence J. O'Shaughnessy, desatendió las amenazas de Pyongyang, y aseguró que su país no reducirá las actividades de sus Fuerzas Aéreas en el Pacífico. “Estamos convencidos de que debemos tener la posibilidad de volar y de navegar allí donde nos lo permitan las normas internacionales, y seguiremos haciéndolo”, recalcó.

Corea del Norte ve los continuos vuelos de los bombarderos estadounidenses, así como las maniobras militares conjuntas de EE.UU. y Corea del Sur en la península coreana, como una amenaza para su existencia y asegura no tener otra salida para defenderse que reforzar su capacidad nuclear.

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