• Una foto de la Armada de EE.UU, muestra al portaviones USS Carl Vinson y al crucero de misiles teledirigidos de clase Ticonderoga USS Lake Champlain atracados en la Base Naval de Changi, Singapur, 12 de abril de 2017.
Publicada: miércoles, 19 de abril de 2017 1:54
Actualizada: lunes, 24 de abril de 2017 12:38

Mientras todos creían que la nave estadounidense ‎USS Carl Vinson iba a la ‎península coreana, como dijo la Armada de EE.UU., esta avanzaba hacia Australia.‎

El cambio de destino del portaviones de propulsión nuclear, que hizo sonar todas las alertas ante posibles enfrentamientos en un momento de máxima tensión entre EE.UU. y Corea del Norte, se mantuvo más de una semana sin rectificación en su rumbo, pero su destino final acabó por ser revelado por medios chinos y estadounidenses: se dirigía a Australia.

Este viraje de planes, informado en la página Web de la Marina norteamericana, pone en duda el rigor de la estrategia estadounidense, dado que varias autoridades norteamericanas, entre ellas, el jefe del Comando del Pacífico, el almirante Harry Harris, confirmaron que el portaviones nuclear Carl Vinson y su poderoso grupo de combate, con 6000 soldados y más de 60 aeronaves, se dirigía desde Singapur hacia la península de Corea para enfrentar un hipotético ataque de Pyongyang.

Al conocerse la orden estadounidense, Corea del Norte consideró que la decisión del Departamento de Defensa, el Pentágono, de enviar su portaviones a la península coreana era un acto de agresión, mientras Rusia y China enviaron buques de inteligencia para "cazar" al ‎USS Carl Vinson.‎

Pero ahora, según informes, el portaviones se encuentra en el estrecho de Sonda, entre las islas indonesias de Java y Sumatra, es decir, va en dirección opuesta y su destino final es participar en unas maniobras en Australia con la Armada del país oceánico.

Este martes, Estados Unidos ha desplegado al norte de Australia —zona estratégica por su cercanía al sudeste de Asia y a los océanos Pacífico e Índico— el mayor contingente militar de su historia, listo para combatir en caso de aumentar las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte.

 

Washington incrementa cada vez más su presencia militar en la península coreana con el pretexto de "proteger" a los países aliados ante la amenaza que supone Corea del Norte. Este mismo lunes, Estados Unidos y Corea del Sur han acordado adelantar la instalación del escudo antimisiles de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés), en el suelo surcoreano.

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