• Una combinación de imágenes: la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley (izda.), el secretario estadounidense de Estado, Rex Tillerson, y el presidente de Siria, Bashar al-Asad (centro).
Publicada: domingo, 9 de abril de 2017 9:49

Se bifurca la postura de la Administración estadounidense frente a Siria, unos abogan por la destrucción de Daesh y otros insisten en la salida de Bashar al-Asad.

“La principal prioridad de EE.UU. en el territorio sirio es la lucha contra el EIIL (Daesh, en árabe)”, así definió el sábado el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, la postura de Washington hacia Siria.

Durante una entrevista concedida al canal de televisión norteamericano CBSTillerson respondió de este modo a la pregunta sobre si EE.UU. buscaba una mayor intervención en Siria, un día después de la “agresión” ordenada por la Administración de Donald Trump contra el país árabe.

La principal prioridad de EE.UU. en territorio sirio es la lucha contra el EIIL (Daesh, en árabe)”, señaló el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson

El jefe de la Diplomacia estadounidense recalcó que lo importante en estos momentos es “reducir o eliminar” al grupo terrorista EIIL antes de concentrarse en el Gobierno de Bashar al-Asad o en “estabilizar la situación en Siria”.

No obstante, manifestó que la Casa Blanca está interesada en encontrar una solución a la crisis en Siria, lo que, en su opinión, deberá pasar por negociaciones entre todas las partes del conflicto, incluidos el Gobierno de Damasco y sus aliados.

Sus declaraciones contradicen las de la embajadora de EE.UU. ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, quien afirmó el sábado que solucionar el conflicto en Siria será imposible, mientras Al-Asad permanezca en el poder.

“No existen opciones que hagan posible una solución política con Al-Asad a la cabeza del régimen” sirio, subrayó Haley en una entrevista con la cadena estadounidense CNN, descartando la posibilidad de “un gobierno pacífico y estable con Al-Asad”.

 

Las afirmaciones de Haley de que el cambio del gobierno en Siria ocurrirá tarde o temprano, pues, a su juicio, “todos verán que Al-Asad no es el líder que Siria necesita” se produjeron después de que el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dejara claro que el Gobierno de Al-Asad en Siria era una “realidad política”.

Esto viene después de que en la madrugada del 7 de abril, EE.UU. lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea de Al-Shairat, perteneciente al Ejército sirio, ubicada en la provincia de Homs, afirmando, sin presentar prueba alguna, que el presunto ataque químico a la ciudad de Jan Sheijun se realizó desde esta base siria el 4 de abril.

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