• El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, llega al aeropuerto de Indianapolis (centro-norte), 1 de diciembre de 2016.
Publicada: sábado, 3 de diciembre de 2016 2:16

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ha conversado este viernes con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, corriendo el riesgo de indignar a China.

“Durante la conversación, ellos mencionaron los estrechos lazos económicos, políticos y de seguridad” entre ambas partes, ha informado el equipo de transición de Trump.

Según el informe del equipo de Trump, que sucederá a Barack Obama el 20 de enero de 2017, el magnate inmobiliario felicitó a Tsai por su victoria en las elecciones presidenciales que se celebraron este año.

Durante la conversación, ellos mencionaron los estrechos lazos económicos, políticos y de seguridad” entre ambas partes, informa el equipo de transición del presidente electo de EE.UU., Donald Trump.

Todavía se desconoce si el diálogo telefónico es una señal de cambio en la política de Estados Unidos y tampoco se sabe quién inició este contacto, pero de todos modos, Trump rompió décadas de política estadounidense en torno a Taiwán.

El hecho de hablar con la presidenta taiwanesa o cualquier movimiento de EE.UU. que implique un apoyo a la independencia de Taiwán podría provocar una seria controversia con China, país que considera a Taiwán como parte de su propio territorio y aguarda una reunificación bajo el Gobierno de Pekín.

 

Fue en 1979 cuando el Gobierno norteamericano cortó las relaciones diplomáticas con Taiwán y anunció que Washington reconocía a Pekín como el único Gobierno de “Una China”, no obstante, tiene amistosos lazos no oficiales con la isla asiática.

La reacción de la Casa Blanca ha llegado de inmediato para reafirmar que el Gobierno estadounidense mantiene su política hacia Taiwán: “No hay cambio en nuestra política de larga data en los asuntos” de China y Taiwán, ha dicho la portavoz de seguridad nacional Emily Horne.

La vocera estadounidense ha hecho hincapié en que Washington se mantendrá “firmemente comprometido” con la política de “Una China” con el fin de garantizar “relaciones pacíficas y estables entre ambas orillas del Estrecho” de Taiwán, que separa a China de la isla.

Tsai, calificada de “radical” por parte de Pekín, ha rehusado aceptar el concepto de “Una China”, por ello y por los “incidentes” ocurridos entre las partes, Pekín rompió el pasado mes de julio todas las comunicaciones oficiales con el nuevo Gobierno de la isla.

zss/ctl/myd/hnb

Comentarios