• Nuevos aviones de combate Kosaren, de fabricación iraní, en pleno vuelo en Isfahán (centro), 25 de junio de 2020. (Foto: YJC)
Publicada: jueves, 25 de junio de 2020 13:50

El comandante de la Fuerza Aérea del Ejército de Irán asevera que los guardianes y defensores del espacio aéreo nacional son capaces de repeler cualquier amenaza.

En declaraciones ofrecidas en la ceremonia de la entrega de tres nuevos aviones de combate de última generación ‘Kosar’, de fabricación nacional, a la Fuerza Aérea del Ejército de Irán, el general de brigada Aziz Nasirzade ha enfatizado este jueves que la industria aérea y los pilotos de los aviones de guerra de la Fuerza Aérea de la República Islámica se encuentran entre los mejores del mundo.

Al respecto, ha señalado que fabricar el avión de combate Kosar y arrancar su línea de producción echó por tierra los cálculos de los enemigos que creían al recurrir a las sanciones unilaterales podrían interrumpir la industria militar de Irán, especialmente su industria de la aviación.

Los logros de la industria de defensa muestran que los jóvenes científicos y decisivos de la industria aérea han conseguido penetrar la profundidad estratégica de la ciencia y ningún obstáculo o estorbo puede impedirles su camino, ha precisado la autoridad castrense persa.

La gran nación de Irán debería estar segura de que estos guardianes y defensores del cielo de Irán islámico tienen la capacidad de responder a cualquier tipo de amenaza gracias a su fuerte fe y capacidad científica”, ha recalcado.

 

Kosar es un avión de combate bimotor, capaz de transportar diversos tipos de proyectil, de 11 metros de longitud y diseñado para misiones de corto alcance. Cuenta también con el sistema “aviónica avanzada”, un radar multipropósito y un avanzado sistema de control de fuego.

Irán entró en el club de países fabricantes de aviones de combate tras haber presentado su primer caza en agosto de 2018.

En abril de este mes también lanzó el satélite Nur a bordo del portador de tres fases Qased (mensajero, en persa) que se colocó a 425 kilómetros de la superficie de la Tierra. Este satélite multifuncional ayuda a Irán a obtener datos en los sectores de la guerra de inteligencia y la tecnología de la información, entre otros campos, según confirman las autoridades militares del país persa.

Irán está desarrollando además sus sistemas de misiles como una parte primordial de la agenda del fortalecimiento de su industria militar.

Estos logros se producen en medio de las fuertes sanciones que EE.UU. ha reimpuesto contra Irán desde que se retirara de manera unilateral en 2018 del acuerdo nuclear de 2015.

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