• Descubren el laboratorio imperial de Galeno, el médico más célebre de la antigua Roma.
Publicada: lunes, 2 de diciembre de 2019 19:00
Actualizada: martes, 3 de diciembre de 2019 21:51

Arqueólogos hallan en Roma el laboratorio del médico Galeno, donde se acumulaban las especias que luego se usaban en la elaboración de fármacos y ungüentos.

Un grupo de expertos de la Universidad La Sapienza de Roma (capital de Italia) ha identificado la “farmacia” de Galeno bajo la Basílica de Majencio, a unos cuatro metros de profundidad, en el área del Foro Romano, a un paso del Coliseo.

Galeno de Pérgamo (Pérgamo, 129 – Roma, 210/216 d.C.) es considerado el médico más famoso de la antigüedad y sus puntos de vista dominaron la medicina europea durante más de 1000 años en diversos campos: Anatomía, Fisiología, Neurología y Farmacología.

La investigación del equipo de La Sapienza, capitaneado por el profesor de Arqueología Domenico Palombi, se concentró en el complejo de los “Horrea Piperiana”, construido por el emperador Domiciano (51-96 d.C.), con almacenes para pimienta y las preciadas especias que llegaban a Roma desde todos los ángulos del imperio, para ser utilizadas en fármacos y ungüentos.

(Las especias) representaban una riqueza que el emperador apreciaba de forma especial, de ahí que construyera los almacenes cerca del palacio. Algunas provincias del imperio pagaban los impuestos con bienes prestigiosos: Las especias y el pairo eran un ejemplo. La primera elección de las especias correspondía al emperador, para la corte y el ejército; el resto se comercializaba con precios establecidos por el emperador”, dijo el profesor de Arqueología Domenico Palombi.

 

Las especias “representaban una riqueza que el emperador apreciaba de forma especial, de ahí que construyera los almacenes cerca del palacio. Algunas provincias del imperio pagaban los impuestos con bienes prestigiosos: Las especias y el pairo eran un ejemplo. La primera elección de las especias correspondía al emperador, para la corte y el ejército; el resto se comercializaba con precios establecidos por el emperador”, ha explicado Palombi.

Uno de los personajes que a buen seguro frecuentaron estos almacenes fue Galeno, que llegó a Roma a mediados del siglo II d.C., y cuya fama acabaría abriéndole las puertas del palacio para servir a Marco Aurelio y a su hijo Cómodo. Se sabe que este afamado médico, filósofo y teórico, con permiso de Hipócrates, estuvo en este lugar, pues así lo reconoce él mismo en los numerosos documentos escritos que legó para la posteridad.

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