Según informa el periódico Daily Mail, el nuevo sistema electromagnético de lanzamiento de aeronaves, o EMALS, pretende reemplazar las catapultas existentes de vapor, que además de dar a las aeronaves el impulso adicional que necesitan para despegar causan estrés a sus sistemas debido a su gran cantidad de peso.
La prueba ha demostrado que esta catapulta de nueva generación puede lanzar al aire hasta 36.300 kilogramos de carga muerta de acero a velocidades de unos 390 kilómetros por hora.
De acuerdo con los diseñadores de la máquina, sus ventajas ante las catapultas tradicionales incluyen aceleración más suave y la capacidad para poner menos tensión en el avión.
Los ingenieros señalan que el EMALS fue diseñado para trabajar incluso con las tecnológicas más avanzadas que los militares seguramente utilizarán en el futuro.
El sistema EMALS se compone de dos partes principales: las vigas estacionarias largas, o Estatores, y un carro empotrado entre las dos vigas, capaz de deslizarse hacia atrás y adelante. Cada viga se compone de segmentos que contienen el cableado necesario para energizarlas, generando con ello la fuerza electromagnética que propulsa el carro. Cuando los Estatores conectan al carro los aviones son impulsados electromagnéticamente para generar su despegue.
Como se puede observar la aceleración de los objetos es fluida y la inercia entre el lanzamiento y el despegue resulta tan fuerte como constante. La catapulta EMALS resiste cerca de 10.000 kilos por encima del peso estándar de los aviones de combate actuales.
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