• Un manifestante propalestino sostiene un cartel contra el régimen sionista, en el puerto de Prince Rupert, Canadá, 14 de junio de 2021.
Publicada: martes, 15 de junio de 2021 15:13

Tras la última ofensiva del régimen israelí contra la Franja de Gaza, un grupo de manifestantes impidió que un buque de carga israelí atracara en Canadá.

Un barco de contenedores israelí no pudo atracar el lunes en el puerto de Prince Rupert, en la provincia de Columbia Británica (oeste de Canadá), después de que un grupo de manifestantes, cuyo objetivo era impedir que Israel envíe mercancías a América del Norte, formara un piquete en una entrada de la terminal de contenedores.

El portacontenedores, denominado Volans, operado por la empresa israelí ZIM, estuvo anclado en el puerto de Prince Rupert durante la mayor parte del domingo.

Miembros del Sindicato Internacional de Estibadores y Almacenes (ILWU, por sus siglas en inglés) formaban parte del piquete para mostrar “la solidaridad de los trabajadores organizados con la lucha por la libertad de Palestina”.

No podemos negar que el mundo es un lugar interconectado, por lo que el barco que descarga aquí tiene un impacto en la vida de las personas del otro lado del mundo”, manifestó Francis Riley, una de las personas allí congregadas que portaban pancartas.

Los activistas finalmente abandonaron la entrada y permitieron que el puerto continuara con sus labores después de que la autoridad portuaria de Prince Rupert confirmara que el Volans no descargaría en ese puerto.

No obstante, los manifestantes propalestinos aseguraron que regresarían si el barco intentaba atracar nuevamente.

Este suceso en el puerto canadiense forma parte de un llamado internacional para evitar que los barcos de la compañía ZIM descarguen en cualquier punto del planeta. En este sentido, el pasado 6 de junio los estibadores del puerto de Oakland, en EE.UU., se negaron a bajar la carga que transportaba el barco israelí Volans, en rechazo de las atrocidades israelíes contra los palestinos.

Asimismo, el lunes, un grupo de activistas propalestinos ocupó una fábrica en el oeste del Reino Unido que produce materiales utilizados para fabricar aviones de combate para el ejército israelí. Las imágenes publicadas en las redes sociales mostraban a activistas sentados en la azotea de la fábrica en un intento por detener sus operaciones, mientras otros rociaban pintura roja en las ventanas del edificio.

Del 10 al 21 de mayo, el mundo fue testigo de otra escalada en la ofensiva militar de Israel contra la Franja de Gaza. Unos 290 palestinos, incluyendo 69 niños, perdieron la vida en Gaza como consecuencia de los ataques perpetrados por el régimen de Tel Aviv, tal y como reportó el Ministerio palestino de Salud.

A tenor de la resistencia de la que hicieron gala los grupos palestinos, el régimen de Israel aceptó el 21 de mayo “sin condiciones” un cese bilateral de las hostilidades contra el enclave costero.

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