• El presidente brasileño, Jair Bolsonaro (izda.) conto con sus hijos Carlos y Eduardo.
Publicada: jueves, 17 de septiembre de 2020 6:14

La Policía llama a Carlos y a Eduardo Bolsonaro, hijos del presidente brasileño, a declarar como testigos en una investigación por protestas “antidemocráticas”.

Según informaron el miércoles los medios locales, la Policía Federal de Brasil llamó a los hijos del presidente Jair Bolsonaro, por una investigación que intenta descubrir quién promueve y financia las manifestaciones de la ultraderecha en las que se suelen pedir el cierre del Parlamento y de la Corte Suprema de Justicia mediante una “intervención militar” que mantenga al presidente en el poder.

El caso fue abierto en abril pasado a pedido de la Fiscalía y la Policía ya ha realizado diversas operaciones contra varios de los supuestos integrantes de estos grupos radicales, a quienes el Ministerio Público acusa de impulsar esos actos tildados de “antidemocráticos”, en algunos de los cuales se presentó el propio Bolsonaro.

Como resultado de estas investigaciones, fueron detenidos varios miembros de movimientos de ultraderecha, que tienen a Bolsonaro como su máximo líder, y se registraron inmuebles de allegados al mandatario, entre ellos de empresarios y parlamentarios de su círculo político.

En este sentido, la comisaria Denisse Dias Ribeiro, que conduce el caso, que tramita bajo la supervisión del Tribunal Supremo, llamó a declarar en calidad de testigos a dos de los hijos de Bolsonaro: el concejal de Río Carlos y el diputado federal Eduardo. Carlos y Eduardo, conforme al diario brasileño O'Globo, no son investigados en este caso que corre bajo secreto de sumario de la Justicia hasta el momento.

 

De acuerdo con el diario Folha de Sao Paulo, Dias Ribeiro ha señalado que los dos hijos del jefe de Estado pueden ayudar en el desarrollo de las investigaciones debido a su vinculación política con algunos de los sospechosos que están en la mira de las autoridades.

El Gobierno de Bolsonaro, acérrimo defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985), ha tenido, desde el inicio de su mandato, roces con los poderes Legislativo y Judiciario, que han suspendido o matizado algunas de sus más polémicas medidas, como la liberación de armas a la población civil.

De hecho, Bolsonaro, su familia y sus seguidores son objeto de intensas críticas por sus reiteradas violaciones de la Constitución, como abuso de poder, corrupción y divulgación ilegal de información errónea. No obstante, casi la mitad de su gabinete está compuesto por figuras militares, y ahora, según los críticos, confía en la amenaza de la “intervención militar” para evitar los desafíos a su presidencia, señala el diario The New York Times.

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