• La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Roussef.
Publicada: domingo, 24 de julio de 2016 21:34
Actualizada: domingo, 24 de julio de 2016 21:59

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Roussef, afirma que las élites de los países latinoamericanos ya no necesitan a EE.UU. para derrocar gobiernos.

En una entrevista concedida este domingo al periódico mexicano La Jornada, la mandataria suspendida que enfrenta un juicio de desafuero, aseguró que "el golpe" que se ejecutó en su contra, no solo daña la democracia de su país, sino que también desprestigia a la nación ante el mundo, y recordó a los golpistas que toda acción tiene consecuencias y que esta dejará grandes cicatrices al pueblo brasileño.

“Además de lastimar seriamente a la democracia que tanto nos costó recuperar, este golpe nos desprestigia ante el mundo”, expresó Rousseff, para agregar que “ahora son las propias fuerzas internas las grandes responsables de estos tipos de golpes, y hay varias personas quienes se benefician en diversos grados".

Además de lastimar seriamente a la democracia que tanto nos costó recuperar, este golpe nos desprestigia ante el mundo”, ahora son las propias fuerzas internas las grandes responsables de estos tipos de golpes, y hay varias personas quienes se benefician en diversos grados", expresó la suspendida mandataria de Brasil, Dilma Rousseff.

Respecto al juicio político que se lleva en su contra, Rousseff indicó que desde el punto de vista jurídico el impeachment existe aún cuando no hay un delito claro que se le pueda imputar. Aseguró estar convencida de que la actual gestión del presidente interino, Michel Temer, del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), está “dominada por ese corrupto llamado Eduardo Cunha”, de quien sospecha sobornó a varios parlamentarios para que votaran por la apertura del juicio político.

La suspendida mandataria, cree que Temer quiere aliarse con Estados Unidos y echar atrás las reivindicaciones sociales con énfasis latinoamericano del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) que su antecesor Luis Inácio Lula da Silva y ella han alcanzado para el pueblo.

En cuanto a la trama que la derecha nacional e internacional pretende tejer en toda la región, Rousseff dice que “quienes están apostando por estos golpes en América Latina corren el riesgo de causar una desestabilización profunda”.

En este sentido, deliberó que los procesos golpistas tienen consecuencias imprevisibles, y que en el caso de Brasil es muy probable que las haya. “Me parece que ni los propios golpistas saben lo que podrá desencadenarse en el futuro. Lamentablemente, el precio a pagar será muy alto”, vaticinó.

 

Dilma Rousseff ha sido acusada por la oposición de “maquillar” las cuentas públicas en 2014 y 2015. Sin embargo, ella ha cuestionado en diversas ocasiones la legalidad del juicio en su contra e insiste en que el impeachment carece de toda base legal.

lvs/rha/hnb

Comentarios