• Principal partido aliado de Rousseff posibilita su destitución al declararse ‘independiente’ del Gobierno
Publicada: martes, 29 de marzo de 2016 23:03
Actualizada: lunes, 18 de abril de 2016 5:39

El Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) se declaró el martes “independiente” de la alianza política con Dilma Rousseff, lo que acerca más a la presidenta brasileña a la destitución.

"A partir de hoy, en esta reunión histórica del PMDB, el PMDB se retira de la base del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ", declaró el senador y vicepresidente del partido, Romero Jucá.

Esta decisión fue tomada por unanimidad por la dirección nacional del PMDB en una reunión presidida por Jucá en el Congreso en Brasilia, donde también se ordenó a los afiliados —incluidos siete de los 31 ministros del gabinete— que entreguen todos los cargos que tienen en el Gobierno.

A partir de hoy, en esta reunión histórica del PMDB, el PMDB se retira de la base del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ", declaró el senador y vicepresidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), Romero Jucá.

Sin embargo una fuente del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece la mandataria brasileña, ha indicado a la agencia francesa de noticias AFP bajo condición de anonimato que tres de los ministros del PMDB podrían decidir permanecer en el gabinete.

Durante tal reunión, que duró menos de tres minutos, se escucharon además gritos de "¡Brasil presente, Temer presidente!" de parte de los dirigentes a favor de el vicepresidente brasileño, Michel Temer, quien asumiría la Presidencia de Brasil en el caso de una eventual destitución de Rousseff.

El vicepresidente de Brasil, Michel Temer (dcha.), junto a la presidenta Dilma Rousseff.

 

Por su parte, el líder socialdemócrata de la oposición brasileña, Aecio Neves, afirmó el mismo martes que la salida del PMDB “cierra la tapa del ataúd de un Gobierno moribundo" y destacó el fin del Ejecutivo de Rouuseff.

La partida del PMDB —principal aliado de la presidenta brasileña— acentúa la debilidad de Rousseff, quien enfrenta una campaña de difamación del Congreso y la derecha del país suramericano, que intentan vincular a la jefa de Estado al caso de corrupción de la estatal Petrobras y someterla a un juicio político.

Rousseff, quien ha indicado que tal proceso supone un golpe a la democracia brasileña, ha sido acusada por un grupo de juristas apoyados por la oposición de haber aumentado gastos sin permiso del Congreso y de tapar agujeros del presupuesto con préstamos de bancos estatales en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.

El 17 de marzo, la Cámara de Diputados aprobó con 433 votos a favor y 1 en contra la creación de una comisión especial para analizar una petición de destitución de la presidenta por supuesta manipulación de las cuentas públicas.

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