• La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Publicada: miércoles, 16 de marzo de 2016 2:37
Actualizada: miércoles, 16 de marzo de 2016 3:33

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, negó haber intentado comprar el silencio del senador oficialista Delcidio Amaral, inculpado por el escándalo de Petrobras.

“Repudio con vehemencia e indignación la tentativa de implicar mi nombre en la iniciativa personal del ministro (de Educación) Aloizio Mercadante en el episodio relativo a la divulgación hecha hoy por la revista ‘Veja’”, indicó la mandataria brasileña.

‘Veja’ escribió el martes sobre el acuerdo de delación alcanzado por Amaral con el Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil, según el cual este acepta la culpa y devuelve 360 000 euros a las arcas públicas a cambio de un trato favorable por información relevante sobre el caso.

Repudio con vehemencia e indignación la tentativa de implicar mi nombre en la iniciativa personal del ministro (de Educación) Aloizio Mercadante en el episodio relativo a la divulgación hecha hoy por la revista ‘Veja’", dijo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

Amaral fue detenido el 25 de noviembre de 2015 —si bien salió de la cárcel el pasado 19 de febrero—, acusado de obstrucción a la Justicia por interferir en las pesquisas del grupo de trabajo de la Policía, cuya misión era desarticular la red de cobro de sobornos a cambio de contratos de la petrolera brasileña Petrobras.

La revista también difundió unos diálogos en los que el ministro de Educación, Aloizio Mercadante, como emisario de la Administración brasileña, ofrecía a Amaral ayuda jurídica, económica y política a cambio de que “no desestabilizara todo”.

Mercadante ha rechazado que su intención fuera acallar a Amaral, añadiendo que se “solidarizó” con la brutal campaña lanzada en el espacio cibernético contra Amaral.

Tras hacer hincapié en que fue un “gesto personal”, Mercadante reiteró que ni Rousseff ni el Gobierno tienen ninguna responsabilidad: la responsabilidad es solo suya.

El STF también autorizó el pasado mes de septiembre la puesta en marcha de una investigación contra Mercadante debido a la supuesta financiación ilegal de campañas electorales.

Además, la Fiscalía de São Paulo pidió el jueves prisión preventiva para el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, al que acusó el miércoles por presuntos delitos de lavado de dinero y falsedad ideológica, informaron el jueves medios locales.

Lula da Silva (2003-2010) se ha convertido en el centro de pesquisas por supuestos enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero, proveniente de las constructoras acusadas de sobrevalorar contratos con la estatal Petrobras. La Policía Federal lo detuvo el 4 de marzo para que declarase sobre el asunto, también registró su residencia, la sede de su instituto y las casas de sus familiares y allegados.

alg/nii/

Comentarios