• Las marchas del Día de la Mujer en Sao Paulo, capital de Brasil, apoyan a la presidenta Dilma Rousseff, el 8 de marzo de 2016.
Publicada: miércoles, 9 de marzo de 2016 7:36
Actualizada: miércoles, 9 de marzo de 2016 10:57

Miles de brasileños aprovecharon el martes el Día de la Mujer para mostrar su apoyo a su presidenta Dilma Rousseff y expresidente Lula da Silva.

Según los organizadores, se trataban de 10 mil personas, en su mayoría mujeres, quienes se congregaron en la Avenida Paulista, en el centro de la capitalina Sao Paulo.

Durante la manifestación, se pudo ver pancartas u oír consignas tanto en apoyo de las mujeres y en contra de la violencia machista como a favor de Rousseff y Da Silva, este último investigado por supuestos enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero.

Es un acto para las mujeres, pero claro que estamos contra el golpe”, afirmó la dirigente de la Central Única de Trabajadores (CUT) de Brasil, Rossana Fernandes.

“Es un acto para las mujeres, pero claro que estamos contra el golpe”, afirmó la dirigente de la Central Única de Trabajadores (CUT), Rossana Fernandes, refiriéndose a los intentos de la oposición para llevar a cabo un juicio político contra Rousseff.

Fernandes comentó que las marchas de este día sirven para luchar por los derechos de las mujeres y también por la democracia en el país suramericano y por lo tanto para “construir una sociedad justa e igualatoria”.

Los participantes en la marcha tacharon de “golpista” y “derechista” a una de las oradoras cuando ella pidió “una reforma” que sacara del poder a la jefa de Estado brasileña, pues se enfrentó con los gritos de los partidarios de Rousseff.

El pasado lunes, la mandataria brasileña acusó a la oposición de provocar una “crisis política” en Brasil para promover sus propios objetivos y de conspirar para adelantar las elecciones presidenciales de 2018.

Lula da Silva (2003-2010) se ha convertido en el centro de pesquisas por supuestos enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero, proveniente de las constructoras acusadas de sobrevalorar contratos con Petrobras, por lo cual la Policía Federal le detuvo el viernes para que declare sobre el asunto, además registró su residencia, la sede de su instituto y casas de familiares y allegados.

Lula da Silva entre sus partidarios que se concentraron frente a su residencia en los alrededores de Sao Paulo, el 5 de marzo de 2016.

 

Tanto Rousseff como Lula da Silva —ambos del Partido de los Trabajadores (PT)— han rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones de la oposición de tener conocimiento de la corrupción en Petrobras y de intentar interferir en las investigaciones de la "Operación Lava Jato" (lavadero de autos) sobre la red de sobornos en esa petrolera estatal.

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