• Brasileños se reúnen en la capitalina ciudad de Brasilia para manifestarse en apoyo de la destitución de la presidenta, Dilma Rousseff. 13 de diciembre de 2015
Publicada: domingo, 13 de diciembre de 2015 17:41
Actualizada: miércoles, 16 de diciembre de 2015 8:45

Unos 3000 brasileños han protagonizado este domingo la movilización convocada por grupos opositores para pedir la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.

Los manifestantes han marchado hacia el Congreso Nacional de Brasil (CNB) con el fin de pesar en el voto de los legisladores que estudian la destitución de la mandataria. También llevaban vestidos con el verde y amarillo de la bandera del país sudamericano.

El tiempo está demostrando la incapacidad de Dilma de gobernar el país. Está llevando el país a un pozo hace tiempo ya. Hay elementos para el impeachment, la presidenta hizo muchas maniobras fiscales" ilegales, ha afirmado un manifestante de 36 años, Adriano de Queiroz.

El coronel Alexandre Sergio, a cargo del operativo de seguridad, ha afirmado a la agencia AFP que una hora después del comienzo de la marcha solo había unos 3000 manifestantes, mientras en un principio la Policía los estimaba en 60.000.

"El tiempo está demostrando la incapacidad de Dilma de gobernar el país. Está llevando el país a un pozo hace tiempo ya. Hay elementos para el impeachment (juicio político), la presidenta hizo muchas maniobras fiscales" ilegales, ha afirmado un manifestante de 36 años, Adriano de Queiroz.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

 

Asimismo, han sido convocadas similares protestas en decenas de ciudades del país— especialmente en Sao Paulo (sureste) —  por grupos conservadores que exigen la dimisión de Rousseff, como 'Revoltados On Line', 'Vem para rua' y 'Movimiento Brasil Libre (MBL)'.

Dichos movimientos han expresado a través de las redes sociales su esperanza de que la marcha de este domingo sirva para calentar motores de cara a la escalada de protestas que planean organizar a comienzos de 2016.

El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, también acusado de corrupción en el marco de la estatal Petrobras, autorizó el pasado 2 de diciembre la apertura de un juicio político contra Rousseff y así rechazó la paralización del proceso por el Tribunal Supremo Federal (TSF) de Brasil.

Los diputados del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), a su vez, indicaron que votarán a favor de la apertura de una investigación contra Cunha en el Congreso, cuyo resultado podría poner fin a su mandato.

Asimismo, algunos políticos izquierdistas brasileños crearon el pasado domingo 6 un movimiento contra el juicio político que busca la destitución de la dignataria y decidieron la formación de ‘Golpe, Nunca Más’ para frenar los intentos "golpistas" de la derecha brasileña.

bhr/ktg/mrk

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