• Una mujer indígena en la ciudad de El Alto, Bolivia, 15 de octubre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 17 de octubre de 2020 15:18

Desde la renuncia de Evo Morales, Bolivia sufre una gran crisis política y económica, y los habitantes de la ciudad El Alto piensan que con él estaban mejor.

El municipio boliviano El Alto, ubicado en la Provincia Murillo, del Departamento de La Paz, en el oeste del país, disfrutaba de un largo plazo prosperidad, pero, tras la renuncia del presidente boliviano Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019, y con la llegada del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, sus habitantes ven cómo el corazón comercial del altiplano boliviano se resiente de la crisis política, el deterioro económico y la división ante las elecciones generales de este domingo 18 de octubre.

Con Evo estábamos mejor, había plata en todos lados, hasta los más pobres podían comprar carne”, dijo el jueves una vendedora de ropa de 57 años de esta ciudad superpoblada en la Feria que cada jueves convoca a campesinos que venden todo tipo de mercancías.

Elvira Chino, otra vendedora de la Feria, agregó que después de la propagación de la crisis sanitaria “no hay plata y no hay venta” en esta ciudad importante de Bolivia.

El Lucho” (como es llamado el exministro de Economía de Morales (2006-2019), el izquierdista Luis Arce, candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) a la Presidencia) “va a devolver los tiempos buenos, porque él ya sabe administrar, ya sabe el camino”, añade Elvira.

Durante tanto tiempo estábamos todos mejor, se ve (...) Evo hacía mover la economía”, afirma Jeanete Aries, que vende artículos de madera en un puesto que tiene hace 17 años. Jeanete admite que la pandemia no le afectó tanto, pero augura que si gana Carlos Mesa, del partido Comunidad Ciudadana (CC), “un caos va haber, al fracaso nos va a llevar”. 

Otilio Capacaña cuenta que, gracias a las ayudas sociales impulsadas por Morales, pudo educar a tres de sus cinco hijos. “Sin alabar a Morales podría decir que hizo algo bueno por el pueblo con los beneficios que otorgó, hizo que la economía se mueva, que la gente tenga dinero y compre”, afirma, aclarando que no es “masista”, pero insiste en que el próximo presidente debería imitar a Morales.

No confía, explica Capacaña, ni en Mesa ni en el derechista radical Luis Fermando Camacho, de la alianza Creemos, tercero en las encuestas y uno de los líderes de las movilizaciones derivadas de las denuncias de fraude en las elecciones de 2019, en las que Morales buscaba su reelección hasta 2025.

 

Evo Morales renunció a la Presidencia para pacificar el país debido a un golpe de Estado, orquestado por la oposición y apoyado por Estados Unidos. 

La crisis sanitaria, asimismo, agravó los problemas de la economía del país bolivariano, con una contracción prevista del Producto Interno Bruto (PIB) de 6,2 % en 2020.

El candidato del MAS, Luis Arce, considerado el artífice del milagro económico del Gobierno de Morales, ha prometido que sacará al país del caos generado por el mal manejo de la senadora opositora Jeanine Áñez, que se autoproclamó presidenta interina del país tras la renuncia forzada del presidente Morales.

Casi todas las encuestas realizadas por varias organizaciones confirman que el candidato del MAS ganará las elecciones de Bolivia en primera vuelta.

nsr/mjs/nii/