• El presidente de Bolivia, Evo Morales, asiste a la entrega de un mercado en la capitalina ciudad de La Paz, 1 de marzo de 2018.
Publicada: viernes, 2 de marzo de 2018 1:14

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha afirmado este jueves que no puede entender como Estados Unidos se ha convertido en un paraíso para ‘delincuentes’ y ‘terroristas’ que una vez cometidos sus delitos se refugian en ese país para escapar de la justicia.

“No se puede entender como en Estado Unidos puede ser una cueva de delincuentes, (que) se escapan no solamente de Bolivia, de todas partes del mundo se escapan a Estados Unidos. (...) Terroristas que derriban aviones, después se escapan a Estados Unidos, nunca son juzgados”, ha aseverado el mandatario en un acto público en la ciudad de El Alto, departamento de La Paz (oeste de Bolivia).

En el marco de entrega de unas 3157 instalaciones gratuitas de gas domiciliario a los habitantes de la mencionada urbe, Morales ha hecho referencia a la guerra del gas de 2003, diciendo que EE.UU. siempre impuso “políticas de saqueo” en Bolivia, para lo cual usaba a autoridades de gobierno y a las fuerzas policiales y militares.

La guerra del gas es el nombre con la que se conoce a los conflictos suscitados en las ciudades de Bolivia relacionados con la exportación de gas natural del país latinoamericano por Estados Unidos y México a través de puertos chilenos, cuando el gobierno presidido por entonces Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997) decide exportar gas natural por Chile.

No se puede entender como en Estado Unidos puede ser una cueva de delincuentes, (que) se escapan no solamente de Bolivia, de todas partes del mundo se escapan a Estados Unidos. (...) Terroristas que derriban aviones, después se escapan a Estados Unidos, nunca son juzgados”, se cuestiona el presidente de Bolivia, Evo Morales.

 

La pasada semana un juez federal de Florida (EE.UU.) decretó que Sánchez de Lozada y su ministro Carlos Sánchez Berzaín sean sometidos a un juicio civil por el asesinato de más de 60 personas que se manifestaban en octubre de 2003 en contra de la citada determinación gubernamental.

Tras las revueltas sangrientas ocurridas en El Alto y La Paz (capital política), Sánchez de Lozada dimitió de su cargo presidencial y huyó a los Estados Unidos, junto a Sánchez Berzaín, años después, fueron denunciados ante la Justicia estadounidense por las familiares de las víctimas.  

En este contexto, Morales espera que muy pronto la justicia estadounidense determine la extradición de las dos exautoridades, para que sean juzgados y sentenciados por la jurisprudencia boliviana.

krd/lvs/snz/rba

Comentarios