• Policía bareiní interviene para sofocar una manifestación en Baréin.
Publicada: jueves, 23 de febrero de 2017 9:01

HRW critica la decisión del Consejo de Representantes de Baréin de enmendar la Constitución para permitir que las cortes militares juzguen a civiles.

El Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, EE.UU., ha advertido este jueves que la decisión adoptada por el Consejo de Representantes de Baréin, llega en un momento en el que las autoridades del país han recrudecido su campaña de represión contra la oposición.

“Los tribunales de Baréin, tanto civiles como militares, han sido parte de una maquinaria de represión que supone una burla de los estándares de un juicio justo cuando se trata de la disidencia política”, ha valorado el subdirector de HRW para Oriente Medio, Joe Stork.

Los tribunales de Baréin, tanto civiles como militares, han sido parte de una maquinaria de represión que supone una burla de los estándares de un juicio justo cuando se trata de la disidencia política”, ha valorado el subdirector de HRW para Oriente Medio, Joe Stork.

Stork ha dicho que el proyecto de ley tiene que pasar ahora a la Cámara Alta del Parlamento bareiní, para su posterior ratificación por el rey Hamad bin Isa Al Jalifa.

La Constitución de Baréin limita la jurisprudencia de los tribunales militares solo sobre delitos y crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad, por ello, el referido proyecto de ley argumenta esta enmienda por “el incremento del terrorismo en la región”, y la necesidad de dar una respuesta rápida al respecto.

 

HRW recuerda que el nuevo decreto sólo dio los poderes de detención en casos de terrorismo, las autoridades han usado esta legislación, de definición inexacta, contra activistas, periodistas y manifestantes, por lo que varias ONG ya han expresado su temor acerca de su posible uso.

Cabe mencionar que la última vez que tribunales militares juzgaron a civiles en el país ribereño del Golfo Pérsico, tuvo lugar tras las protestas prodemocráticas de 2011, y a consecuencia de ello condenaron a más de 300 personas por crímenes políticos.

En este contexto, Baréin, aliado de EE.UU. en la región, impuso la Ley de Seguridad Nacional en marzo de 2011, lo que conllevó la entrada de tropas de Arabia Saudí en el país para aplastar las protestas.

Los organismos internacionales, incluido Naciones Unidas (ONU), han denunciado en reiteradas ocasiones el rigor que aplica la monarquía bareiní a los críticos del régimen y a los opositores pacíficos desde el año 2011.

El régimen disolvió últimamente el principal partido opositor, Al-Wefaq, cerró algunas organizaciones de inspiración religiosa, retiró la ciudadanía al máximo clérigo chií, el sheij Isa Ahmad Qasem.

krd/rha/nal

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