• El presidente de EE.UU. (drcha.), Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping.
Publicada: miércoles, 5 de agosto de 2020 17:55

El premier australiano alerta de que un conflicto armado entre China y Estados Unidos ya no es “inconcebible”, por la creciente tensión entre ambas potencias.

El primer ministro de Australia, Scott Morrison, ha indicado este miércoles que su Gobierno tenía una visión menos dramática de las tensiones estratégicas entre Washington y Pekín en comparación con la de su predecesor quien advirtió sobre una posible “guerra caliente” antes de las elecciones presidenciales de EE.UU. en noviembre; sin embargo, ahora dice que un conflicto ya no es “inconcebible”.

Morrison, en este sentido, ha expresado que las cosas entre ambas potencias han dado un giro y “ya no estamos en ese contexto ahora mismo, obviamente ha habido un cambio”.

Las afirmaciones de Morrison en el Foro de Seguridad de Aspen han surgido días después de la opinión del ex primer ministro australiano Kevin Rudd, quien calificó la situación entre Estados Unidos y China como un “peligroso cóctel político y estratégico”.

 

A juicio de Rudd, los dos candidatos a la presidencia estadounidense, Donald Trump y Joe Biden, se han embaucado en “una carrera por ver quién es más crítico con China” solamente por ganar votos.

El premier australiano, por su parte, ha llamado a la serenidad, enfatizando que Pekín y Washington tienen una “responsabilidad especial de respetar un conjunto de reglas comunes que construyan una sociedad internacional”.

En otro momento de sus declaraciones, Morrison ha criticado la “coerción económica china” con su país, y ha exigido a Pekín que “mejore la estabilidad regional y global” en lugar de centenares en un “interés estrecho, nacional o aspiracional”.

Recientemente EE.UU. con Australia, como uno de sus aliados, han estado realizando ejercicios marítimos conjuntos en el Mar del Sur de China siguiendo su última política sobre las disputas marítimas.

El martes, el embajador chino en Washington, Cui Tiankai, acusó a la Administración del presidente Donald Trump, de avivar las tensiones entre China y EE.UU, advirtiendo que las políticas del inquilino de la Casa Blanca podrían desencadenar una “Guerra Fría” entre los dos Estados.

Las relaciones entre ambas potencias mundiales han empeorado durante los últimos años. El gigante asiático y el país norteamericano libran una disputa económica y tecnológica en medio de una nueva Guerra Fría en desarrollo; además, se han involucrado en un juego de culpa por la pandemia letal y están en desacuerdo en casi todos los terrenos, desde las tensiones comerciales hasta el mar del Sur de China, Hong Kong, Taiwán, la región de Xinjiang y la compañía tecnológica china Huawei; algo, que según los analistas, aumenta aún más el riesgo de una “confrontación no planificada” entre ambas partes.

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