En declaraciones ofrecidas durante una reunión celebrada este jueves con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el mandatario de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, agradeció a su homólogo ruso “su actitud cálida y seria hacia la solicitud de Kazajistán de que se envíe un contingente de mantenimiento de la paz al país”.
Tokáyev calificó el disturbio como una “operación cuidadosamente preparada por terroristas internacionales” que fue realizada con el objetivo de “socavar el orden constitucional y llevar a cabo un golpe de Estado”.
Por su parte, el presidente ruso ratificó que “Kazajistán enfrentó un acto de agresión terrorista cometido con la participación directa de fuerzas destructivas dentro y fuera del país”.
El encuentro, que fue el primero entre los dos mandatarios desde los últimos disturbios en Kazajistán, fue celebrado para firmar un acuerdo en virtud del cual la empresa nuclear rusa Rosatom capacitará a ingenieros de energía nuclear kazajos.
El pasado 2 de enero, miles de manifestantes salieron a las calles de Kazajistán para protestar contra el aumento del precio del gas licuado. En este marco, el Gobierno kazajo denunció que varias regiones del país fueron escenario de disturbios y actos de vandalismo organizados por provocadores y elementos criminales y terroristas. Por eso, solicitó a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que enviaran fuerzas de paz para hacer frente a la amenaza terrorista y a los intentos por socavar la integridad nacional.
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