• MSF: Mueren 6700 rohingyas en solo un mes en Myanmar
Publicada: jueves, 14 de diciembre de 2017 8:45
Actualizada: viernes, 15 de diciembre de 2017 1:07

Más de 6700 rohingyas murieron solo en el primer mes que empezó la represión del Ejército birmano contra esta minoría musulmana, denuncia la oenegé MSF.

“Al menos 6700 rohingyas, según las estimaciones más conservadoras, han muerto, incluyendo 730 niños de menos de cinco años”, ha informado este jueves la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).

Las fuerzas de seguridad de Myanmar (Birmania) dieron inicio a finales del pasado mes de agosto una represión sistemática contra los rohingyas residentes en el estado occidental de Rajine, lo que provocó también el desplazamiento de más de 640.000 miembros de esta comunidad musulmana a Bangladés.

La ONG ha explicado que ha llegado a este número “subestimado” de los fallecidos por esta brutal represión de las fuerzas birmanas, tras interrogar a más de 11.000 rohingyas refugiados en Bangladés.

Al menos 6700 rohingyas, según las estimaciones más conservadoras, han muerto, incluyendo 730 niños de menos de cinco años”, lamenta la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).

El doctor Sidney Wong de este organismo humanitario recuerda que la mencionada cifra muestra solo las bajas del primer mes, entre agosto y septiembre, de la violencia contra los musulmanes birmanos y dice que este número aumentará drásticamente con más investigaciones.

Los que huyen “dicen haber sufrido violencias en las últimas semanas (…) Hemos escuchado a personas contar que familias enteras murieron encerradas en sus viviendas incendiadas por los militares”, ha denunciado Wong.

MSF detalla, asimismo, que el 69 por ciento de las víctimas fueron asesinadas por bala, 9 % quemadas vivas y 5 % a golpes durante la campaña militar, descrita por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como “limpieza étnica”.

Entretanto, la líder ‘de facto’ de Myanmar, Aung San Suu Kyi, se encuentra bajo más severas críticas por mantener silencio ante el genocidio de los rohingyas y solo se ha limitado a decir que la crisis está siendo distorsionada por un enorme “iceberg de desinformación”.

La dirigente birmana, también Nobel de la Paz 1991, hace esos comentarios pese a que los desplazados rohingyas dicen ser blacno de acciones del Ejército de Myanmar, como incendios de casas, violaciones en masa y ataques a civiles, con el ulterior propósito de expulsarlos de este país asiático.

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