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Publicada: lunes, 17 de febrero de 2014 16:59
Actualizada: jueves, 10 de diciembre de 2015 10:53

Rusia ha rechazado este lunes las recientes imputaciones de Estados Unidos, en las que acusa a Moscú de mantener al Gobierno de Bashar al-Asad en el poder. En una rueda de prensa, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha desestimado rotundamente las alegaciones de EE.UU. en las que acusa a Moscú de no hacer lo suficiente para impulsar al Gobierno de Damasco a que busque una salida política a la crisis durante la segunda ronda de conversaciones de paz entre la oposición y la delegación gubernamental siria en Ginebra. "Hemos cumplido con todo lo prometido. Estamos trabajando con las autoridades sirias de manera permanente para conseguir lo antes posible una solución pacífica al conflicto”, ha asegurado el ministro de Asuntos Exteriores ruso. De igual forma, ha manifestado que según indican las estadísticas, los terroristas y los grupos extremistas son los principales culpables de la crisis por la que está atravesando el país árabe desde hace casi tres años, y que no obedecen a ninguna estructura política. El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, ha arremetido este lunes contra Rusia, acusando a este país de no hacer lo suficiente para asegurar que el Gobierno sirio se comprometa con el proceso de paz. Mientras tanto, el domingo, el ministro de Exteriores sirio, Walid al-Moalem culpó directamente a EE.UU. del fracaso de las negociaciones de Ginebra II, y manifestó que Washington trató de "crear un clima muy negativo para el diálogo en Ginebra." El enviado especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Liga Árabe (LA) para Siria, Lajdar Brahimi, informó el sábado de la suspensión sin progresos de la segunda ronda de conversaciones entre el Gobierno y la oposición sirios en la ciudad suiza de Ginebra. Los alegatos de Kerry contravienen la práctica de su país, pues Estados Unidos suministra armas a los grupos terroristas en Siria para que derroquen al mandatario democráticamente electo, Bashar al-Asad. Desde que surgió la crisis en Siria, en marzo de 2011, las fuerzas militares han hecho todo lo posible para proteger a los civiles en las regiones inseguras, así como otras zonas, con el fin de que la violencia, creada por los grupos armados, no se extienda a otras ciudades o territorios más seguros. mep/ybm/nal