• El presidente argentino, Alberto Fernández (dcha.), da una entrevista en la Quinta de Olivos con el periodista Pedro Rosemblat, mayo de 2021. (Foto: Youtube)
Publicada: viernes, 28 de mayo de 2021 16:43

El presidente argentino critica a la compañía farmacéutica estadounidense Pfizer por imponer muchos obstáculos para vender vacunas anti-COVID-19 a su país.

Pfizer, fármaco producido por la firma homónima con sede en Nueva York (Estados Unidos) para prevenir el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, es la primera vacuna cuyo uso fue aprobado en Argentina.

Sin embargo, el jefe de Estado argentino, Alberto Fernández, ha detallado que su gobierno se abstuvo a comprar la vacuna estadounidense porque la farmacéutica exigió “cosas desmedidas” que pusieron al país sudamericano en “una situación muy violenta de exigencias”.

Porque entre las condiciones iniciales que Pfizer puso, me ponía a mí en una situación muy violenta de exigencias y comprometía al país en cosas que era muy difícil comprometer”, ha detallado en una entrevista concedida al periodista Pedro Rosemblat, publicada este viernes por Youtube.

Para el presidente, las negociaciones con la farmacéutica no condujeron a la firma de un contrato porque “el laboratorio tenía otros compromisos —con países como EE.UU., que adquirió 100 millones de dosis adicionales con la farmacéutica— y no dio abasto”.

En otro momento de la entrevista, el mandatario ha tachado de “delirio” las acusaciones que apuntaban a que no había querido comprar la vacuna por “una razón ideológica”. Ha argumentado que Pfizer “es muy buena, tan buena como la Sputnik y AstraZeneca”, otras dos vacunas con las que Argentina lleva a cabo su campaña nacional de vacunación contra la pandemia.

 

Sin embargo, Fernández ha afirmado que las negociaciones con Pfizer para la compra de vacunas no se han roto y siguen adelante hasta el día de hoy.

Muchos países en desarrollo han denunciado la monopolización de las vacunas contra el coronavirus por un reducido número de potencias mundiales, encabezadas por EE.UU., y exigen el acceso igualitario de todas las naciones a los fármacos.

Desde el inicio del proceso de inmunización impulsado por el Gobierno argentino, en diciembre pasado, el país austral ya ha recibido casi 8 932 600 dosis de las diferentes vacunas, incluida la rusa, Sputnik V, que utiliza en su campaña contra la COVID-19.

Argentina se convirtió a mediados de abril en el primer país sudamericano que ha empezado a producir Sputnik V en la región.

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