• El príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, asiste a una ceremonia en China. (Foto: Getty Images)
Publicada: jueves, 23 de junio de 2022 0:46
Actualizada: jueves, 23 de junio de 2022 1:39

El príncipe heredero de Arabia Saudí proyecta en secreto planes para otorgar a los israelíes derechos de propiedad en las ciudades santas de La Meca y Medina.

El portal Saudi Leaks, citando a fuentes saudíes bajo condición de anonimato, ha informado que Muhamad bin Salman Al Saud ha abierto completamente la puerta a la normalización de las relaciones con el régimen israelí al aprobar la entrega de propiedades a los colonos israelíes en La Meca y Medina.

Esto, pese a que los no saudíes, salvo por vía de herencia, no tienen derecho a propiedades o beneficios de los bienes inmuebles situados dentro de los límites de La Meca y Medina, dos ciudades santas, conforme la religión islámica.

Según Saudi Leaks, el plan de Bin Salman para otorgar tierras a los israelíes recuerda la tragedia de la ocupación israelí de Palestina.

“Entre los trabajos más peligrosos que hace Muhamad bin Salman figura dar la bienvenida a las relaciones con los sionistas y otorgarles muchos privilegios, como permitir la presencia de un rabino clave sionista en el reino, las inversiones de los empresarios sionistas en el país, el Acuerdo [sobre la isla] de Tirán y permitir a los aviones del régimen ocupante penetrar en el espacio aéreo de Arabia Saudí”, han explicado las fuentes.

Aunque Israel y Arabia Saudí no tienen relaciones diplomáticas formales, Riad ha dado varios pasos en los últimos años para normalizar lazos con el régimen de Tel Aviv y en distintas ocasiones se han difundido informes sobre la visita secreta de funcionarios israelíes al reino árabe.

 

Esto pese a que el pueblo de Palestina ha calificado una y otra vez la amistad entre Israel y algunos Estados árabes como una puñalada en la espalda de la causa palestina, de la liberación de su patria y del fin de la agresión israelí.

El referido Acuerdo de Tirán se refiere a una solicitud saudí para tener el control sobre dos estratégicas islas de Egipto, Tiran y Sanafir, en el mar Rojo.

En 1950, Arabia Saudí cedió el control de las islas a Egipto. Luego, en 1967, Egipto cerró el estrecho de Tirán, creando así un casus belli que desató la Guerra de los Seis Días, la cual culminó con la victoria de Israel sobre los países árabes.

En 1979, las islas fueron desmilitarizadas en el contexto de un tratado entre El Cairo y el régimen de Tel Aviv, y ahora hay una fuerza multinacional en las islas de Tirán y Sanafir, que Arabia Saudí no quiere que esté presente una vez que controle las islas.

En el marco del nuevo Acuerdo de Tirán, Israel aceptó que sus fuerzas se estacionaran en lo que seguirá siendo suelo egipcio, a varios kilómetros de distancia. A cambio, Arabia Saudí permitirá a las compañías aéreas israelíes sobrevolar su espacio aéreo. De hecho, en la actualidad, solo los vuelos israelíes con destino a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y a Baréin pueden sobrevolar Arabia Saudí, así como los vuelos de Air India con destino y origen en los territorios ocupados por Israel

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