• La prisión de Al-Hair, a unos 40 kilómetros al sur de la capital de Arabia Saudí, Riad.
Publicada: jueves, 29 de julio de 2021 1:50

El desgarrador relato de un exfuncionario saudí que una vez estuvo cautivo en Arabia Saudí ha revelado los horribles métodos de tortura en prisiones saudíes.

Según indica en un reporte conmovedor de su tortura y cautiverio presentado en un tribunal canadiense, Salem al-Muzaini ha revelado que golpes con látigos y barras de hierro, privación de alimentos y descargas eléctricas fueron solo “algunos” de los métodos de tortura contra él.

Asimismo, Al-Muzaini ha enseñado fotografías gráficas de sus extensas cicatrices por las heridas que según señala, fueron infligidas por agentes del príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman.

El informe muestra que Al-Muzaini fue arrestado el 26 de septiembre de 2017 en Dubái por las fuerzas de seguridad de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y fue trasladado a Arabia Saudí. Luego, desapareció el 24 de agosto de 2020, después de visitar a un alto funcionario de seguridad saudí.

En este marco, la descripción del trato que recibió en los años intermedios, en dos cárceles saudíes y en el hotel Ritz-Carlton de Riad (la capital), donde los presuntos opositores a Al Saud fueron detenidos en 2017, ofrece una visión horrorosa de hasta qué punto el régimen saudí ha ido en castigar a sus supuestos enemigos.

Pasaron los días y seguía temiendo escuchar las llaves y la puerta abriéndose. No sabía lo que me esperaba, la tortura o la eliminación”, describe Al-Muzaini.

 

Puntualiza que los funcionarios de la prisión le habían obligado a caminar a cuatro patas y ladrar como un perro. Además, cuenta cómo un interrogador le ordenó que besara su zapato y luego le golpeó la cabeza.

La triste ironía es que no había otra agencia a la que hubiera ayudado más que Mabahith (la agencia de seguridad nacional de Arabia Saudí), y ahora estaba bajo su arresto y sometido a su tortura”, indica en la nota.

El grado de tortura psicológica e intento de deshumanización que describe Al-Muzaini ha sido tan espantoso como el abuso físico. De hecho, en una parte de su relato enfatiza que una vez su interrogador le ordenó que metiera la mano en una caja y eligiera un látigo para su próxima tortura; pero cuando dudó, el interrogador eligió uno y lo usó para azotarle mientras orinaba.

Me obligaron que no dijera mi nombre, y en su lugar me refiriera a mí mismo como 9. […] En otro momento, me ordenaron que comiera mi cena del suelo, como un perro”, detalla en el texto.

Hasta el momento, las embajadas de Arabia Saudí y EAU en Washington han declinado hacer comentarios sobre las denuncias de tortura de Al-Muzaini.

Al-Muzaini, un graduado de la academia de policía saudí, se unió al Ministerio del Interior y supervisó los proyectos de las aerolíneas del ex príncipe heredero saudí Muhamad bin Nayef, quien estaba entonces a cargo de los proyectos antiterroristas de la Cartera.

sar/rba