• Presidente de Rusia, Vladimir Putin y su homólogo sirio, Bashar al-Asad.
Publicada: viernes, 26 de febrero de 2016 19:23

Arabia Saudí planeaba presionar a Rusia para que no interviniera y cambiara su política en Siria a través de la Organización Internacional para la Cooperación Islámica (OIC, por sus siglas en inglés).

Así lo revela un informe de Levant Report recién traducido al inglés y filtrado por Wikileaks, que al destacar la preocupación de Riad por la postura de Moscú ante los acontecimientos de Siria, indica que el régimen saudí había instado a la OIC a no ofender a los líderes políticos rusos, a la vez que prohibía que los medios de comunicación saudíes se opusieran a las personalidades rusas.

"Si le agrada a Su Majestad, apoyo la idea de entrar en un diálogo profundo con Rusia con respecto a su posición en relación a Siria, celebrar la Segunda Conferencia Estratégica en Moscú, trabajar para centrar la discusión en la cuestión de Siria y ejercer cualquier presión posible para disuadir (a Rusia) de mantener su posición actual", reza el informe del Ministerio de Exteriores saudí.

Si le agrada a Su Majestad, apoyo la idea de entrar en un diálogo profundo con Rusia con respecto a su posición en relación a Siria, celebrar la Segunda Conferencia Estratégica en Moscú, trabajar para centrar la discusión en la cuestión de Siria y ejercer cualquier presión posible para disuadir (a Rusia) de mantener su posición actual", reza el informe del Ministerio de Exteriores saudí.

De igual manera, la revelación sostiene que Arabia Saudí sigue manteniendo su postura de crítica a la política rusa hacia Siria, como a otras posiciones del país euroasiático que son contrarias a las de Riad.

En esta línea, señala como “ventajoso” intensificar la acción a propósito de los rusos fomentando que la Organización de los Estados Islámicos ejerza presiones sobre Moscú, puesto que “Rusia teme la dimensión islámica más que la dimensión árabe”.

En el documento, Riad se manifiesta asegurado de que en el caso de que Siria supere el conflicto que atraviesa actualmente, hará todos sus esfuerzos para “vengarse de los países que se levantaron contra ella”, incluidos Arabia Saudí y algunos otros países árabes.

Igualmente, la aludida revelación de Wikileaks insta a Riad a hacer todo lo posible con el fin de sacar del poder al presidente sirio, Bashar al-Asad, puesto que Estados Unidos y la comunidad internacional “no tienen ningún deseo de actuar con decisión".

A mediados de 2015, Wikieaks reveló más de medio millón de documentos del Ministerio de Exteriores del régimen saudí que filtraban que el país árabe tenía comunicaciones secretas con distintas embajadas suyas en varios países de todo el mundo.

Arabia Saudí planea enviar tropas a Siria en marzo de este año en curso. Se trata de un total de 150.000 soldados, entre los que habrá también efectivos de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Sudán, Jordania, Marruecos, Kuwait, Baréin, Catar y Turquía. En septiembre del año pasado, el ministro saudí de Asuntos Exteriores, Adel al-Yubeir, amenazó ya con atacar Siria si Al-Asad no dimitía.

No obstante, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajarova, ha reaccionado a esta decisión de Arabia Saudí recordando su fallida guerra en Yemen.

Rusia lanzó en septiembre de 2015 su primer ataque aéreo contra las posiciones del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) en Siria a petición del presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien por su parte había recibido una petición de ayuda militar por escrito del mandatario sirio, Bashar al-Asad. Dentro de la lucha antiterrorista de Rusia en Siria, Putin y Obama, el presidente de EE. UU., acordaron a principios de esta semana un alto el fuego que comenzará este sábado en Siria para poner fin a la crisis que vive el país árabe desde hace casi cinco años.

tqi/mla/nal

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