• El ministro de Recursos Petroleros de Nigeria, Timipre Sylva (dcha.), el ministro de Petróleo de Níger, Mahamane Sani Mahamadu (C), y el ministro de Energías y Minas argelino, Mohamed Arkab.
Publicada: viernes, 29 de julio de 2022 16:49

Argelia, Nigeria y Níger acuerdan iniciar la construcción del Gasoducto Transahariano, un enorme proyecto que ayudará a Europa a suministrar su escasez de energía.

Aunque los tres vecinos africanos firmaron el acuerdo para construir el Gasoducto Transahariano (TSGP, por sus siglas en inglés) en 2009, el proyecto se ha pospuesto en repetidas ocasiones hasta que el pasado junio se reactivó en medio de una fuerte demanda de gas en Europa, la más afectada por las sanciones que impuso el bloqueo comunitario junto con Estados Unidos a Rusia por la operación militar rusa en Ucrania.

La construcción de tuberías que sirven para transportar gas licuado desde Nigeria a Europa —a través de Níger y Argelia— constituye una oportunidad potencial para que Europa diversifique sus fuentes de gas.

El Gasoducto Transahariano es un proyecto con un costo estimado de 13 000 millones de dólares que podría enviar hasta 30 000 millones de metros cúbicos al año de suministros a Europa a través de más de 4000 kilómetros de tuberías.

“Los tres países continuarán las conversaciones para emprender el proyecto lo antes posible”, aseguró el jueves el ministro de Energías y Minas argelino, Mohamed Arkab. Por su parte, el ministro de Recursos Petroleros de Nigeria, Timipre Sylva, declaró que su país ya ha iniciado la construcción de esta infraestructura en su territorio.

Nigeria suministra el 14 % del total del gas licuado que consume la Unión Europea (UE). Sin embargo, el bloque ha decidido aumentar las importaciones desde Nigeria para compensar su escasez de energía.

 

Según anunció anteriormente Matthew Baldwin, el subdirector general del Departamento de Energía de la Comisión Europea, las empresas gasíferas de Nigeria tienen un “potencial extraordinario” para aumentar a corto plazo los envíos de gas.

Rusia es el mayor proveedor de gas natural de la UE, pero ahora, después del inicio del operativo militar ruso en Ucrania, Bruselas se ha puesto como objetivo reducir las importaciones energéticas rusas y busca alternativas.

La tensión energética entre la UE y Moscú hará más difícil y costoso para el bloque llenar los depósitos antes de la temporada de calefacción de invierno.

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