• Fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) participan en una marcha militar organizada en esta región en el norte de Etiopía.
Publicada: sábado, 14 de noviembre de 2020 17:30

Militantes de la región etíope de Tigray reivindican un ataque con cohetes contra dos aeropuertos de la vecina región de Amhara y amenazan con atacar Eritrea.

El gobierno de la norteña región etíope de Tigray, del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF, por sus siglas en inglés), se ha atribuido este sábado el disparo de proyectiles contra las “zonas militares” de los aeropuertos de Bahir Dar y Gondar, ambas localidades etíopes situadas en la región de Amhara, y ha amenazado con atacar infraestructuras de la vecina Eritrea, a la que acusan de apoyar militarmente al Ejecutivo de Etiopía.

En un comunicado en la televisión estatal, Getachew Reda, portavoz del Comando central del TPLF, advierte que dichas acciones continuarán a menos que paren los ataques en su contra.

Tras hacer hincapié en que los militantes armados del TPLF no van a dudar en hacer uso de todas sus armas y arsenales para repeler cualquier ataque, el vocero amenaza luego con atacar infraestructuras en Asmara, capital de Eritrea, o de Massawa, puerto eritreo en el Mar Rojo.

Que los ataques partan de Asmara o de Bahir Dar (...) habrá represalias, dispararemos misiles contra objetivos escogidos, además de los aeropuertos”, advierte.

 

El Gobierno del primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, informó que dichos cohetes cayeron alrededor de los aeropuertos de Bahir Dar, capital regional del Amhara, situada a unos 200 km de la frontera con el Tigray, y de Gondar, 100 km más al norte, y causaron ciertos daños a sus infraestructuras.

El ejecutivo de Tigray, que controlaba la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF, por sus siglas en inglés), una alianza sustentada en las etnias, la abandonó en 2018 tras la llegada del premier etíope, Abiy Ahmed, ganador de un Premio Nobel de la Paz. Este el pasado 4 de noviembre lanzó una ofensiva contra el TPLF en respuesta a un ataque a las bases militares del Ejército etíope atribuido a los grupos armados afines a dicho frente.

Desde entonces, los combates en Tigray han acabado con la vida de cientos de personas en ambos bandos y provocado el desplazamiento forzoso de más de 14 000 personas al país vecino de Sudán. Una situación que ha elevado la alarma internacional sobre una posible guerra civil en el corazón del Cuerno de África.

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