• Niños afganos desplazados palean nieve cerca de sus tiendas durante un frío día de invierno en la provincia de Balj, 17 de enero de 2023. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 20 de enero de 2023 11:02

Las inclementes temperaturas han acabado con la vida de 78 afganos, mientras el país devastado por la guerra vive una profunda crisis humanitaria.

El pueblo afgano experimenta duros momentos debido a las gélidas temperaturas, lo que profundiza las crisis alimentaria y socioeconómica que asola el país.

“El clima será más inclemente en los próximos días, por lo que es necesario disponer de ayuda humanitaria para la gente que resulte afectada”, dijo Abdulá Ahmadi, el jefe del centro de operaciones de emergencia del ministerio de gestión de desastres de los talibanes, citado el jueves por Reuters.

Catalogado por las autoridades como “uno de los inviernos más fríos en 15 años”, el temporal ya ha matado a más de 75 000 cabezas de ganado, según Shafiula Rahimi, uno de los voceros del aludido ministerio.

La pérdida de ganado y bienes cierne aún más en peligro la vida de las familias afganas justo cuando más de 21 millones de personas requieren apoyo alimentario y agrícola, ha indicado Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

¿Dónde están los organismos y la comunidad internacionales?

El gobierno Talibán ha llamado a la comunidad internacional a hacer más por los afganos, mientras que ha manifestado que la cifra difundida de muertos no es exacta, pues no hay acceso a las áreas remotas del país.

En la actualidad, millones de afganos no tienen trabajo, el sistema bancario no funciona, las infraestructuras hospitalarias están colapsadas, lo que se traduce en una de las peores catástrofes humanitarias a nivel mundial.

Es más, la mayoría de la población afgana vive por debajo del umbral de la pobreza, conforme al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En agosto pasado, Talibán, que gobernaba en Afganistán desde 1996 hasta 2001, volvió a hacerse con el control del país. La toma del poder de los talibanes ocurrió en paralelo con la fase final de la retirada de las fuerzas occidentales.

Antes de que los talibanes llegaran al poder, las autoridades afganas habían depositado en el extranjero 9000 millones de dólares, de los cuales 7000 están en EE.UU. Sin embargo, el presidente Joe Biden firmó un decreto para designar 3500 millones a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Washington y sus aliados han pasado la mayor parte de los últimos 20 años en Afganistán, bajo el pretexto de luchar contra el grupo armado Talibán y de entrenar y equipar a las fuerzas de seguridad afganas, pero al final no lograron sus objetivos

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