• Detrás de la Razón - Estados Unidos contra Rusia, China y Europa: Adiós al planeta

La cuestión es cambio climático o no, calentamiento global o no.

Si estamos dentro del paradigma científico que apoya que el hombre es el responsable del calentamiento de la tierra, entonces lo que ha hecho el presidente de EE.UU., Donald Trump, no tiene nombre, es una locura, es una desgracia terrible, es un acto de prepotencia y de maldad por no pensar en las generaciones humanas posteriores y por usar el poder del país más poderoso del mundo para hacer lo que le plazca.

Si nos situamos dentro del paradigma de algunos científicos que afirman que no hay evidencia fuerte de que el cambio climático se deba al hombre, y que más bien puede ser una consecuencia de muchas otras cosas, como la rotación de la Tierra, el bombardeo de partículas del sol, los ciclos de calentamiento y enfriamiento naturales, entonces Trump se salva, y no sería el demonio ni el vil.

Pero en cualquiera de los dos casos, Trump este primero de junio le dio la espalda al mundo entero (a excepción de Siria y Nicaragua, pero estos casos no se considerarían porque Siria está en guerra, y Nicaragua porque quería más restricciones no contaminantes, pero no porque menospreciara el cambio climático): En París, hace año y medio, 195 países aplaudieron con júbilo que el mundo entero nunca se había puesto tan de acuerdo en algo: Tener un mundo mejor, un aire menos contaminado y un planeta que no agonice, en pocas palabras cuidar el futuro de nuestros hijos, nietos y las generaciones por venir.

Pero esto se acaba de destruir, Donald Trump, retiró a Estados Unidos del acuerdo, país que genera la segunda contaminación del dióxido de carbono (CO2) en el planeta, el segundo país más contaminante con la economía más poderosa de más de 18 000 000 000 000 de dólares (18 billones). ¿Qué hizo Trump?

Dijo que la ciudad de Pittsburgh, en el estado nororiental de Pensilvania, es más importante que París, capital de Francia, ‘No queremos que otros países se rían de nosotros. No lo harán. Fui elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburg, no de París’.

Es decir, prefirió que las empresas de su país se sujeten a menos reglas ecológicas (lo que significa despedir empleados, reducir ganancias), a comprometerse con el cuidado de su país y del mundo. La clave para entender es el dinero, pues el acuerdo representaría para EE.UU., la pérdida de 3 billones de dólares, y 6 y medio millones de empleos industriales.

‘Este acuerdo tiene poco que ver con el clima y más con otros países sacando ventaja de Estados Unidos. Es un castigo para EE.UU. China puede subir sus emisiones, frente a las restricciones que nos hemos impuesto. E India puede doblar su producción de carbón. Este pacto debilita la economía estadounidense, redistribuye nuestra riqueza fuera y no nos permite utilizar todos nuestros recursos energéticos’, afirmó Trump con su idea con la que llegó a la presidencia de que el pobre de EE.UU. ha sido víctima de abuso por todo el mundo.

Y por ello salió como patriota, patriota de la economía, claro está, para defender a su pueblo. Saltan muchas preguntas. Como la de la locura, porque parecería que alguien le lava el cerebro a Trump o lo manipulan. Antes de ser presidente, cuando era solo magnate, en 2009, firmó con los 50 líderes empresariales más poderosos del orbe, un documento para urgir y hacer algo contra el cambio climático. Él creía en el cambio climático y pedía combatirlo.

Después en 2012, dijo que era un invento de China, y de ahí saltó a la presidencia. Y la pregunta de conciencia. Si vamos a la evidencia, tenemos dos grupos, los científicos que acusan al hombre del cambio climático y los que afirman que pudieran ser otros factores, como los astronómicos. Por sentido común, si la ciencia no está segura, si hay duda, pues ante la duda de que esto matará a nuestros nietos... ¿no sería mejor no hacerlo?

Quizá ser más rico importe más. Lo más cierto es que China y Rusia firmaron y se comprometieron en París. Lo más cierto es que ‘si no se aborda el problema de las emisiones de CO2, no se podrá combatir el cambio climático y mantener el aumento de temperatura en menos de dos grados centígrados con respecto a la era industrial’, exhortó el secretario general de Organización Mundial de la Meteorología (OMM), Petteri Taalas, el año pasado cuando la Tierra registró una cifra récord: los niveles de CO2 en la atmósfera superaron las 400 partes por millón, algo que no se había visto desde hace 5 millones de años.

En ‘Detrás de la Razón’, preguntamos. Apoyamos la idea de justicia en cada quién y cuestionamos todo. Los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid.

mhn/ncl/nal

sábado, 3 de junio de 2017 19:57
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