• Detrás de la Razón - Armas de Estados Unidos en manos de terroristas

En días recientes analizábamos lo que para expertos en la materia significa el doble rasero de Estados Unidos.

El doble rasero de Washington evidenciado una vez más, al momento de dar alegatos sin bases sustentadas, mientras forma parte de un negocio multimillonario por venta de armas a uno sus máximos aliados, Arabia Saudí, quien además ha mantenido una sangrienta agresión contra un país en crisis humanitaria y que en nada se le puede medir, armamentísticamente hablando.

La embajadora estadounidense ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, llegó a asegurar que el misil que los yemeníes lanzaron hace más de un mes hacia Arabia Saudí fue de fabricación iraní. Una información negada por las autoridades persas y puesta en duda por las Naciones Unidas ante la falta de evidencias.

No es la primera vez que un Gobierno norteamericano lanza acusaciones infundadas sobre otros países, hacia la comunidad internacional.

Sin embargo, de lo que poco se habla o no se reitera públicamente en gran parte de los medios de comunicación, es de los acuerdos de venta de armas estadounidenses a Arabia Saudí. Tan solo durante el mandato del presidente Barack Obama, un total de 115 mil millones de dólares, fue la cifra del respectivo negocio armamentístico.

Una cifra que superó su valor en mayo de 2017, cuando el actual mandatario Donald Trump firmó un nuevo acuerdo para la venta de armas a Riad por 350.000 millones de dólares. Precisamente este es el negocio más grande de la historia militar estadounidense.

Pero más allá de estos acuerdos que no son un secreto para nadie, otro factor que se suma a las evidencias del doble rasero de Washington en estos temas, tiene que ver con un estudio del grupo británico de Investigación de Conflictos Armados, publicado por el propio diario norteamericano USA Today.

Dicha publicación halló que el armamento más avanzado entregado por el Pentágono a miembros de la oposición siria, terminó en manos del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe). De acuerdo con los datos publicados, se trataría de armas antitanque. Incluso, se supo que las armas estadounidenses han sido utilizadas por los terroristas desde el año 2014, cuando estos se apoderaron de grandes zonas de Irak.

Para arrojar el estudio, los investigadores examinaron alrededor de 40.000 piezas de armamento halladas en las zonas liberadas de Daesh. A la luz de esta publicación también surgieron diversas interrogantes.

Es bien sabido que durante la Administración Obama se creó un programa encubierto de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) para apoyar la ofensiva de grupos armados de oposición contra el presidente sirio Bashar Al-Asad. Programa que, por cierto, decidió suspender Donald Trump. Las preguntas que muchos se hacen, es: ¿Cómo al organismo de Inteligencia se le pudieron "desviar" esas armar a grupos terroristas como Daesh?

Vale la pena destacar que hasta el momento y según informó USA Today, ningún representante de la CIA ha querido hablar sobre esta investigación publicada. Tampoco ninguna autoridad estadounidense lo ha hecho.

Además de lo cuestionable que puede ser la transferencia de armamento para grupos denominados "rebeldes" que buscan destruir un Gobierno de otro país, un punto preocupante planteado en este contexto, es el caos que puede suponer el desvío de ese armamento hacia otro destino, en qué manos caerá, quién las controlará y cómo las usará.

Es notorio que en las relaciones internacionales casi nunca hay países amigos, sino alianzas y negocios, eso lo demuestran hoy Estados Unidos y Arabia Saudí por medio de un rentable y beneficioso negocio de armas. Armas que lamentablemente terminan siendo el instrumento de la destrucción de seres humanos que en su mayoría nada tienen que ver con los intereses de quienes manejan el poder.

En Detrás de la Razón los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Danny Pérez Díaz

smd/ncl/hnb

lunes, 18 de diciembre de 2017 21:57
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