• El Frasco, medios sin cura: Las aventuras de Trumpnocchio y sus títeres
sábado, 1 de febrero de 2020 20:31

Mientras psicólogos hablan del peligro que implican las personas que “andan por la vida mintiendo” vemos que la mentira de Donald Trump cuando aseguró que ningún soldado estadounidense había sido herido, queda cada vez más expuesta: ahora ya se habla de 34 afectados.

Eso, sumado a aquello de que no le interesa el petróleo del oeste de Asia, parecen haberlo convertido en “Trumpnocchio”.

Por otro lado, se realizó una masiva manifestación en Irak, en la que cientos de miles de personas exigieron el inmediato retiro de las tropas estadounidenses que ocupan el país.

Analistas ven esta marcha como otro indicio de la derrota que significa para Estados Unidos el haber ejecutado la orden de asesinar al teniente general Qasem Soleimani.

A su vez, mientras en Venezuela también se realizó una masiva marcha antiimperialista, el canciller de este país, Jorge Arreaza, afianzó su relación con Irán.

Se trata de una relación que está siendo vista “desde el telescopio” por Washington. ¿Le teme EE.UU. a estas relaciones porque significan una “amenaza” al monopolio del petróleo mundial?

¿Será acaso que los ataques de Mike Pompeo a Venezuela e Irán y sus teorías esconden algo? Aquí, la mentira también tiene patas cortas: “Pompeo sabe que de derrocar a (Nicolás) Maduro, la empresa de la que fue directivo, la Sentry International, tiene garantizados millones de ventas de sus equipos para la explotación de crudo”, denuncian en YouTube.

Tal parece que aquello de “Mentimos, engañamos y robamos” no era  más que una declaración de principios del hoy secretario de Estado de Estados Unidos, que se suma a las dudosas acusaciones contra Maduro y supuestos vínculos con terroristas y narcotraficantes. ¿No será que quienes acusan son quienes realmente fomentan estos males?

Hablamos sobre lo que ocurre en torno a Venezuela y la manipulación mediática en torno a los intereses de Estados Unidos y sus aliados con el docente e investigador Matías Caciabue.

Los medios dominantes tal vez no tengan cura, pero al menos dudemos de aquellas “píldoras” que pretenden que traguemos.

fdd/ncl/rba

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