• Detrás de la Razón - Prohibido las guerras nucleares, ¿Estados Unidos y Rusia harán caso?

Artículo 4: Cada Estado parte que después del 7 de julio de 2017 tuviera o controlara armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares, antes de la entrada en vigor del presente Tratado para el mismo, cooperará con la autoridad internacional competente designada de conformidad al apartado 6 del presente artículo, con el fin de verificar la eliminación irreversible de su programa de armas nucleares.

Todo está dicho con este artículo. Es el cuarto del recién salido del horno tratado sobre la prohibición de las armas nucleares en el mundo, aprobado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) este 7 de julio. Todo está dicho con este artículo porque, así, a partir de ahora, se comenzarían a eliminar las armas nucleares del planeta entero.

Se escuchó una carcajada, ¿usted la escuchó? Con este artículo se vislumbran dos cosas bien tristes y negras, y una quizá, optimista. La primera: después de 70 años de creación de la ONU, 70 años después de la Segunda Guerra Mundial donde Estados Unidos aventó dos bombas nucleares provocando un genocidio de cientos de miles de persona. Después de 70 años de esta gran lección y lesión para la especie humana, la comunidad internacional hoy puede llegar a la conclusión: las armas nucleares son peligrosas; y entonces, hay que prohibirlas.

Es triste porque 70 años después, se llega a esto. ¿Por qué no se hizo antes? Es la pregunta ingenua pero real. Sea porque antes los países no tenían valentía para enfrentarse a los dos gigantes que han tenido el arsenal nuclear más grande, capaz de acabar con la vida en el planeta, Estados Unidos y la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y hoy Rusia.

Sea porque no se ponían de acuerdo. Sea porque los otros no los dejaron. Sea por lo que sea, es lamentable que 70 años después de saber que son peligrosas o que pueden extinguir para siempre a la especie humana, se llegue a un acuerdo que las prohíba.

La segunda: 122 países votaron a favor de este tratado. Dos tercios del planeta registrado en la ONU. Lo triste es quién no votó, es más, ni siquiera se presentaron, lo boicotearon, lo ignoraron, lo humillaron y menospreciaron, ahí le va: Estados Unidos y Rusia, en primer lugar, quizá porque son los más interesados, siguiéndoles, China, el Reino Unido, Francia, Corea del Norte, Israel, La India, y Paquistán. No fueron, no van, ni irán a apoyar este tratado, ni hoy ni nunca, dicen, porque prometen que no lo van a firmar.

El argumento común es que lo ven como un juego, una broma o un deseo cursi: ‘una prohibición de las armas nucleares que no sea capaz de solucionar los problemas de seguridad que vuelven necesaria la disuasión nuclear, no logrará culminar en la eliminación de ningún arma nuclear ni mejorará la seguridad de ningún país, ni brindará paz ni seguridad internacional. No tenemos la intención de firmar, ratificar o siquiera ser parte del tratado’, arguyen en un comunicado conjunto Estados Unidos, el Reino Unido y Francia.

¿Es triste o no? ¿Es lamentable o no? Más cuando parece que enviaron a una Holanda, que fue la única que se presentó para votar en contra señalando algo igual de triste, que no puede apoyar el tratado porque pertenece al club de los belicistas: ‘No podemos votar un tratado que vaya en contra de nuestras obligaciones con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y que tiene disposiciones de verificación inadecuadas, o que socavaban el Tratado de No Proliferación (TNP). Este borrador no cumple con nuestros criterios’.

¿Cómo es posible que la mayoría de los países del planeta no tenga el poder suficiente para hacer que se respeten los derechos de la humanidad, para establecer un tratado de protección? ¿Esto es la democracia? ¿O es el poder de los países nucleares los que manejan la supuesta democracia?

La tercera: la optimista, aunque 122 países no les quede más que reconocer que no son nadie ante los 5 países del mundo que poseen el arsenal atómico y que supuestamente son los guardianes del mundo, acuerdan que este es un buen principio que quizá se convierta en una bola de nieve de presión, para que en un futuro se vea por lo menos feo, a los países que tienen el arma nuclear, y así algún día, la presión y la concientización sea tal que las potencias se sumen para dejar sus armas.

La directora de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés), Beatrice Fihn, dice que es un error pensar que tener una arma nuclear disuada al enemigo y con ello se establezca la paz, prueba de ello es lo que se está viendo hoy entre Corea del Norte y Estados Unidos: ‘La teoría solo funciona si estás listo para usar armas nucleares, de otro modo tu oponente reconocerá el engaño’.

Hay que reconocer especialmente a Costa Rica que ha venido impulsando el tratado sobre la prohibición de las armas nucleares, que hay en la tierra, 15.000, suficientes para asfixiar la vida de todos los seres. El documento de diez páginas estará listo para que lo firme cualquier país el próximo 20 de septiembre, cuando se reúnan todos en la sede de la ONU, en Nueva York (noreste de EE.UU.), en la Asamblea General de cada año.

Este sueño entraría en vigor 90 días después de la ratificación de 50 países. Para empezar a soñar, es un buen sueño, creer que están prohibidas las armas nucleares. ¿Quién tiene razón, EE.UU., Rusia, China, el Reino Unido, Francia, o la mayoría de los países del mundo? Preguntemos en ‘Detrás de la Razón’.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/ncl/mkh

martes, 11 de julio de 2017 19:33
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