• Detrás de la Razón - Estados Unidos, Arabia Saudí y Catar: ¿traiciones o guerra contra Irán?

Esta historia se podría contar de la manera más clara: un sádico, vendiéndole armas a dos niños para que se maten.

Es decir, la vieja frase: a unos les vende las balas y a otros las pistolas. Pero esta interpretación, la de los tres diablos, aunque la más vil y más cruel, parece estar a un nivel primo y así, no parece abarcar o explicar toda la realidad que está sucediendo, y que además podría esconderse en aporías político-militares que aún no vemos.

Lo que nos indica que esta historia pueda tener varios niveles. Ese será el motivo de nuestro debate hoy. Estoy hablando de la historia de ‘los tres’ en el Golfo Pérsico: Arabia Saudí (y sus amigos que no cuentan mucho al tomar decisiones), Catar y Estados Unidos.

Resulta que el mes pasado, apareció el presidente de EE.UU., Donald Trump en Oriente Medio para hacer dos cosas, venderle la suma más grandes de armas que Estados Unidos ha vendido, a Arabia Saudí, ya nos lo han repetido hasta el cansancio: 110 mil millones de dólares y 350 mil millones de dólares a más de 10 años; y, presionar a Arabia Saudí a que se enemistara con el rico reino de Catar, a quien los saudíes lo acusaron de terrorismo y de acercamiento con Irán, lo que violaba sus reglas.

Así Arabia se convirtió en enemigo -no sé si temporal o no- de Catar al tratar de asfixiarlo con el cierre de fronteras y vías, aéreas, terrestres y marítimas y romper sus relaciones. Estados Unidos aplaude y Trump confirma que él mismo apoyó esa decisión. Días después, Estados Unidos le vende armas al enemigo de su amiga: Catar, 12 mil millones de dólares en aviones de combate F-15.

Lo primero que se ve es que EE.UU. está traicionando la amistad con Arabia Saudí, lo segundo, que es un tipo que le vende armas a dos para que se maten, que ya dijimos, pero lo que no se ve a simple vista es que esto encaja con la estrategia de Estados Unidos de querer organizar y fundar una Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de Oriente Medio, sabiendo o que es un show el conflicto entre cataríes y saudíes, o que es un pleito de vecindad que en medio año pasará, tal como la crisis que vivieron estos dos aliados en 2014 cuando Arabia Saudí hizo lo mismo con Catar porque éste le estaba dando gran cobijo a los Hermanos Musulmanes, que terminaron en Turquía para que la amistad regresara.

Si no es esta la causa, entonces puede ser también una estrategia geopolítica de EE.UU., muy maquiavélica, para simplemente hacer que Catar y Arabia Saudí se reconcilien, al darle más poder al Ejército catarí y más respeto ante Arabia Saudí, en caso de una invasión o ataque contra el gobierno, y así la reconciliación será más rápida.

Si esto no fuera el caso, otra hipótesis podría explicar todo, pero esta sería más dramática: que Estados Unidos tiene dos gobiernos, que el Gobierno de ese país está partido en dos, de un lado Donald Trump y la Casa Blanca y del otro lado el ‘perro loco’, el secretario de Departamento de Defensa de EE.UU. (Pentágono), James Mattis, y detrás suyo las corporaciones militares de venta de armas, jalándole los hilos al mandamás del Pentágono.

Porque resulta curioso que Trump acusa de terroristas a Catar y al día siguiente, a los días siguientes, le venda poderosos aviones, pero no firma Trump, sino el famoso ‘perro loco’, su secretario de Defensa. La otra es que Trump quiere armar una guerra fuerte, no permitiendo que Catar comprara los aviones SU-35 de Rusia, porque Catar tiene excelentes relaciones con Moscú, y le vendió su equivalente, cosa que ha sido criticada ya que unos dicen que el F-15 es una obsoleta lata voladora, y otros aseguran que el Eagle, renovado F-15 es igual o superior a su homólogo ruso.

Y digo lo de los aviones rusos para preguntar lo siguiente: ¿Qué está viendo Trump, dirigiendo lenta, sigilosa y disfrazadamente todos sus cañones y armas hacia Irán?

En su reciente y primer viaje se entrevistó con los representantes o dirigentes más altos de la religión y el armamentismo en el mundo, Arabia Saudí, Israel, El Vaticano y Bruselas es decir la OTAN, pero nunca y es impensable imaginarlo, Irán. ¿Trump dijo que vino a hacer negocios, qué rara ruta para hacer negocios millonarios, no?

Más cuando Bruce Riedel, experto y exanalista de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés), dijo que la venta de armas a Arabia Saudí era un trucazo, que era una venta falsa, que no había tal, ya que eran por un lado compromisos por menos dinero apalabrados desde la época de Barack Obama (expresidente de EE.UU.), y por el otro, papeles de buenas intenciones, cartas de buena intención, como cuando uno va a comprar una casa y le dan un folleto para atraerlo y nada más, ya que cualquier venta de armas que haga Washington a Arabia Saudí tiene que ser notificada al Senado estadounidense, y hasta ahorita no hay ninguna notificación, reporta ‘Brookings Institution’.

¿Qué significa esta venta de balas a uno y pistolas a otro? Entre la guerra y el negocio.

En Detrás de la Razón, preguntamos. Apoyamos la idea de justicia en cada quién y cuestionamos todo. Los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/ktg/nal

sábado, 17 de junio de 2017 21:23
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