• Detrás de la Razón - EEUU, Europa y Siria, del terrorismo al desempleo: migración incontrolable

El planeta Tierra tendrá que cerrar los ojos, pero de vergüenza porque algo deleznable sucede en su superficie. La cifra es escalofriante.

Imagínese usted una familia, sólo una familia, 5 personas huyendo de su casa, de su país, porque hombres armados amenazan sus vidas, y si no los hombres, el caos, la violencia, las bombas del cielo, la muerte, los obliga a huir.

Es una gran tragedia como para tema de película, porque han hecho películas por historias incluso individuales. Pero ahora imagínese que no son 5, ni 10 personas, ni 100. ¿Cuántas personas se puede imaginar huyendo de su tierra? ¿Un millón? ¿Diez millones?

Es inconcebible que usted siquiera se pueda imaginar esa cantidad de personas. Pues la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) sitúa en más cantidad en el reporte que acaba de publicar que toma el último año como base de estudio, el 2016, la cifra, humanamente es para llorar:

65,6 millones de personas en el mundo son desplazados. De los cuales y de manera formal, 22,5 millones están en calidad de refugiados. Y sabe cuál podría ser lo peor de esta cifra, que el incremento se redujo un poco, de 2014 a 2016, en 2015 la migración ascendía en hasta en 24 %, ahora fue del 7 %.

Por eso digo que es quizá muy triste porque probablemente sea porque a Siria se le acabaron las personas que deberían huir, y solo quede ya en ese país la población de las urbes protegidas del terrorismo como Damasco, la capital.

¿Se imagina que Siria sea el país con más habitantes que han escapado en el mundo, y hacia el mundo? Registrados hay más de 5 millones y medio, que corrieron fuera de la frontera. Y para añadir más tristeza, los países que menos tienen son los que más hacen.

No es Europa, no es el Reino Unido, no es Francia, no es Alemania, los que más atienden a estos seres humanos en pena y desgracia, sino países como El Líbano, que es el país número uno en relación con su población en cobijar más desplazados, uno de cada seis libaneses es refugiado, seguido por Jordania, uno de cada diez.

Turquía es el campeón en recibir refugiados, alrededor de 3 millones, el 99 %, de Siria. De Europa ni hablar, el único país que parece ser más humano es Suecia, donde uno de cada 33 habitantes, es un desplazado.

Pero los demás, están lejos de la caridad. El asunto es que se quejan como si fueran El Líbano o la propia Turquía. Y hay aún más tristeza, quizá la peor nos invade cuando preguntamos, ¿pero quién ha causado todo esto?

¿La gente se sale despavorida hacia Europa atraída por las calles bonitas, los paseos limpios, los centros comerciales y museos de primer nivel? ¿O se salen despavoridos porque si no se salen les cae una bomba? ¿Quién ha causado todo esto, será la sed de poder, será la pobreza, será la muerte del terrorismo, o aun mucho peor, será la guerra por el dinero de las grandes corporaciones y de los gobiernos occidentales?

Esa es la parte más triste. Que la sed de apoderarse por los oleoductos, los pasos de transporte de petróleo, la división de países de Oriente Medio y África, el control por ellos vía la desestabilización pagada de sus pueblos, sin duda ha provocado la ola de migración.

Con los impuestos de los ciudadanos europeos, europeos trabajadores, se ha financiado con armas a grupos rebeldes en Siria que han provocado una sangría de cientos de miles de personas, la gente huye y después el ciudadano europeo se queja de que le están quitando su trabajo, cuando fueron sus impuestos, lo que a los sirios les quitaron la vida y su hogar.

¿Cuánto tiene que pagar el ciudadano europeo por permitir a sus gobiernos hacer esto? Cuánto tiene que pagar el europeo por haber permitido que sus Gobiernos bombardeen países que están a miles de kilómetros, o que vendan armas a más no poder, armas no de juguete, como es el caso del Reino Unido o España.

Pero aun así, vemos movimientos de gente que quieren defender su Europa de la migración que llega a quitarle sus trabajos, su limpieza y sus tradiciones, ¿no tendrían que pagar más? ¿O por lo menos devolverles la tranquilidad de vivir en su país? Si un Gobierno no les cae bien, primero, antes que nada, no tendrían que meterse en la política de otros países, pero ya que se metieron, ¿no hubiera sido mejor, el diálogo o la presión al Gobierno, que invadir con armas para provocar sangre?

65 millones de desplazados en el mundo. Y un alto porcentaje de estos, son lo que nadie quiere ver: niños. En el reporte de la ACNUR 2015 eran más de la mitad 51 %. ¿Y Estados Unidos, desde la comodidad que le da el océano Atlántico donde la migración no puede ir más que en contados casos?

El análisis, las preguntas y respuestas en Detrás de la Razón, a las diez y treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid

smd/ktg/rba

sábado, 24 de junio de 2017 22:17
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