• Detrás de la Razón - Ciudad atacada por su propio Gobierno, abajo de las casas hay petróleo

Un hoyo en el asfalto, a manera de cráter, señala el inicio de una estela de muchos más al inicio de una calle que era concurrida y meses atrás estaba en normalidad.

La huella de un proyectil es el preludio de más horror, al levantar la mirada y no sólo ver esa calle y las demás destruidas, sino casas, edificios, apartamentos y cuanta construcción hayan encontrado los proyectiles y bombas lanzados.

La caminata por esta jungla del horror se agrava cuando el olfato descubre los cadáveres regados, ahí tirados en plena ruta. Los familiares o amigos de la víctima están tan aterrorizados que o han huido o no se atreven a salir a recogerlos para darles una digna sepultura. Porque cuando menos se lo esperan, otra vez, la furia de los proyectiles, las granadas, explosiones y disparos.

La infraestructura está rota, con mal funcionamiento el sistema de agua, electricidad; hospitales y escuelas dañados, la situación es precaria. Más aún, la ciudad está rodeada. Salir o entrar casi imposible por la lluvia de plomo a la que uno sufriría en el intento. El paisaje así es aterrador.

La primera pregunta de esta fotografía que describo es ¿dónde es esto? Uno podría pensar que es Siria, Irak, quizá Afganistán o Libia, donde el terrorismo ha dejado precisamente este nivel de destrucción y violencia. Pero, no. Esto se llama Arabia Saudí. Es la ciudad de Al-Awamiya.

La segunda pregunta es quién la está atacando. Uno podría pensar que el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), el Frente Al-Nusra (también conocido como el Frente Fath Al-Sham), células de Al-Qaeda, o por lo menos grupos paramilitares, hombres armados desconocidos, rebeldes salvajes. Pero no. No es ninguno de estos. Es el propio Ejército del país, las fuerzas especiales y la Policía que están atacando a su propia población.

Es decir, el Gobierno de Arabia Saudí, que más bien es el régimen monárquico de los Al-Saud, les mandó al Ejército a los habitantes de la ciudad de Al-Awamiya para darles tremendo castigo con una represión recetada. El asunto es que los habitantes se oponían a la remodelación de la parte antigua de la ciudad, declarada patrimonio inigualable por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

Se trata de una remodelación que exigía abandonar sus casas para demolerlas y supuestamente remodelar el área. Y como se oponían las autoridades los aplastaron por la fuerza. Pero ¿por qué se oponían? Ahí está la clave de este asunto.

Los habitantes acusan a las autoridades del plan de remodelación y evacuación de las viviendas, no era más que el método para fracturar y dividir a la oposición del país, que vive en esa área, oposición odiada por la monarquía, porque además son chiíes. Señalo que esta es la clave, porque la represión que hace la monarquía no es de ocurrencia o circunstancial, sino porque tratan de silenciar su oposición que vive justo arriba de la zona más rica de petróleo de Estados Unidos, perdón, fue un error de dedo, de Arabia Saudí.

Sí, el petróleo, la riqueza y la red de pozos petroleros y oleoductos están en su mayoría en esa zona de Al-Qatif, provincia oriental del país saudí, donde está la ciudad atacada por sus propias autoridades: Al-Awamiya; y digo sí, el petróleo, por que otra vez pesa el dinero más que los derechos humanos, la libertad de expresión de la población, la democracia y la inclusión política.

Así, los habitantes de esta ciudad han estado bajo terror de sus propio Gobierno durante 3 meses, helicópteros, vehículos blindados, lanzacohetes, tanques y diversos tipos de armas pesadas, incluso francotiradores en los edificios para atacar a los civiles. Para forzarlos a abandonar sus casas y demolerlas.

¿No recuerda a qué se parece esto? Sin duda, algo similar a lo que hace el régimen de Israel con los colonos israelíes. Por eso es necesaria la pregunta, desde ¿dónde son dadas las órdenes de la represión de su propio pueblo? ¿desde Riad? ¿por qué comenzó todo este desorden por las fechas en las que se anunció el viaje del presidente de EE.UU., Donald Trump, a ese suelo saudí? ¿desde dónde son dadas las órdenes? insisto, porque ¿cómo se podría explicar este acto barbárico "gubernamental" cometido ante el silencio de Washington, la Unión Europea (UE) y la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU)?

La situación humanitaria es crítica. Una ciudad de más de 30.000 habitantes con historias desgarradoras que nos recuerdan a Baréin. Esta noche en Detrás de la Razón, petróleo, reyes saudíes y sed de dominio.

Preguntemos en Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los Gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

xsh/rha/hnb

domingo, 20 de agosto de 2017 23:17
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