• Detrás de la Razón - Argentina, plan de Donald Trump o profecía de la corrupción

Voces de Videla aún retumban los rincones de Argentina, esquinas que hablan desde su sed por lo que creen es lo correcto.

"¡Oh! ¡mi general...! u, ¡oh! ¡el dictador!", se lee explícitamente o se interpreta subjetivamente, en el brazo de protesta del argentino de hoy.

Voces del peronismo o de la dictadura, de los libres pensadores o de los religiosos, una división que ha fracturado la montaña (Argentina) en un abismo que parece no tener fondo entre justamente estos dos acantilados.

Si cree usted que es muy abstracto lo que estoy diciendo, se lo digo de manera concreta: Argentina es uno de los países con mayor índice de pobreza en América Latina, revela el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano.

Con un nivel de pobreza de más del 30.3 %, Argentina está cerca de Bolivia, República Dominicana, El Salvador y Nicaragua. Pero para hablar más en concreto y con escalofrío, el reporte de el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) es aún mucho más lamentable, 5.600.000 de niños, son pobres.

Casi la mitad de la población infantil es pobre, y uno de cada tres niños vive bajo el umbral de pobreza. Y si nos vamos a la gente sin trabajo, tenemos al 9.2 de la población activa buscando un empleo que les dé de comer, ante las palabras todavía aún con energía y que les hicieron tener una especie de fe, del presidente Mauricio Macri en campaña, "les propongo, pobreza cero".

Pero más bien millones se fueron a cero. 1.500.000 personas cayeron precisamente en la pobreza a partir de que Macri comenzó a hacer efectivo su Gobierno. ¿Quién es el culpable? ¿Por qué pasó esto? Preguntan con furia en silencio las conciencias de millones de obreros, campesinos, empleados, clase baja y media, que sólo ven pasar el Mercedes Benz de la clase blanca europea aún con herencia y con mayoría en la propiedad de los dineros, y del destino de las grandes empresas que controlan al país austral.

No es fútbol, esta es la realidad de los argentinos que tienen en sus manos regresar al Kirchnerismo o conservarse en el Macrismo más echado a los Trump, Jared Kushner, Washington y demás manos imperialistas.

Porque la pregunta es, ¿lo que estamos viendo en Argentina es parte de un plan ya prediseñado para controlar la política y economía del cono sur? ¿Plan con maña? No en vilo es que el ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, sea parte de la familia del asesor de Trump o que los Macri en antaño hayan tenido algún acercamiento con sed de inversión.

¿Qué es lo que tiene a la Argentina así?¿Es el plan maquiavélico que se orquesta en la esfera política de Washington? ¿O es la víctima de la propia condición humana de la que no se escapa el argentino, que es la naturaleza de la corrupción? Un país saqueado desde fuera o desde dentro, ya quizá no importa al ver que su economía se desquebraja, y no pensar con la magia del Tango con la que todo se resuelve con un canto de tragedia o romance, pues la música aquí, es la sonrisa real o el grito desesperante de un niño que pide comida, techo y medicinas.

¿Qué hará Macri para pensar en esa gente necesitada? ¿Qué ha hecho Macri para no pensar en ella? o ¿Qué no ha hecho para que esos cayeran a los niveles de pobreza donde están? De la tierra de Messi donde los goles que necesita Argentina son muchos para sacar del hoyo a millones de argentinos. Los analistas contestan y usted en su casa concluye.

Si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación. El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid

smd/rha/hnb

domingo, 13 de agosto de 2017 20:18
Commentarios