El organismo internacional ha explicado que los fallecidos son dos ciudadanos yemeníes, uno de los cuales era un responsable de campo y el otro un conductor, que viajaban en un convoy junto a otras personas en la zona de Hamer, en la provincia de Amrán, vecina a la de Saada, una provincia del norte bajo control de los combatientes del movimiento popular Ansarolá.
El CICR condena en los términos más firmes posibles lo que parece haber sido un ataque deliberado contra nuestro personal", ha afirmado el jefe de la delegación del CICR en Yemen, Antoine Grand.
Uno de los trabajadores falleció en el acto mientras que el otro fue trasladado al hospital donde falleció posteriormente.
El CICR carece de información sobre el grupo o persona detrás del ataque, no obstante cree que habría sido obra de "un solo tirador", si bien ha recordado que en los últimos meses ha experimentado otros "incidentes de seguridad".
"El CICR condena en los términos más firmes posibles lo que parece haber sido un ataque deliberado contra nuestro personal", ha afirmado el jefe de la delegación del CICR en Yemen, Antoine Grand, quien ha expresado sus condolencias a los familiares de los fallecidos.

El atentado podría provocar una desaceleración en las misiones del organismo humanitario en esta región, aunque Grand ha asegurado: "Es prematuro para nosotros en este punto determinar el impacto de este horrible incidente en nuestras operaciones en Yemen", y ha recalcado que en estos momentos lo que necesitan es tiempo para el recogimiento y apoyarse a fin de "procesar este incomprensible acto".
Recientemente, CICR ha perdido a dos trabajadores en otro ataque en la ciudad de Adén, en el sur de Yemen, donde hubo un tiroteo contra una ambulancia de la Media Luna Roja yemení (MLRY), en el que murieron dos cooperantes, mientras estaban evacuando a unos heridos.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con su presencia en Yemen, ha tratado de dar a conocer la situación humanitaria que vive este país, blanco de frecuentes agresiones de los aviones saudíes.
Arabia Saudí lanzó una ofensiva militar contra Yemen con el visto bueno de Estados Unidos, prescindiendo del permiso de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un intento por eliminar de la ecuación al movimiento popular Ansarolá y restaurar en el poder al expresidente fugitivo Abdu Rabu Mansur Hadi, un estrecho aliado de Riad.
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