• Una médica atiende a un bebé yemení que sufre desnutrición aguda.
Publicada: lunes, 8 de marzo de 2021 10:50

El movimiento yemení Ansarolá urge a la comunidad internacional a criminalizar los ataques y asedio sistemáticos de la coalición liderada por Riad contra Yemen.

El presidente del Comité Supremo Revolucionario yemení, Muhamad Ali al-Houthi, llamó el domingo al concierto de países a condenar los ataques de “la coalición agresora saudí-estadounidense-británica-emiratí” en contra del empobrecido Yemen.

Asimismo, pidió al mundo entero que criminalice el prolongado bloqueo aéreo, marítimo y terrestre impuesto al país árabe, así como las “batallas que son incompatibles con los llamados a la paz”.

El responsable advirtió que Yemen vive la peor crisis humanitaria del mundo, y responsabilizó a “los Estados agresores de los crímenes de guerra y hambruna” que azotan el país.

 

Ansarolá ha pedido una y otra vez a Arabia Saudí, como comandante de la llamada coalición agresora, que detenga sus incursiones para hallar una solución negociada y mediada por las Naciones Unidas.

Riad y sus aliados, sin embargo, han desoído los llamados a detener las acometidas en contra de las zonas residenciales en Yemen. La coalición bombardeó el domingo áreas habilitadas por civiles en la capital yemení, Saná, y otras partes del país.

El Ejército yemení y Ansarolá, a su vez, en las últimas semanas, han intensificado los ataques de represalia contra las instalaciones militares saudíes. Se trata de una nueva fase de las operaciones llamadas “Equilibrio de disuasión”, por las cuales las ofensivas continuarán e irán en aumento, siempre y cuando sigan la agresión y el bloqueo.

Los ataques a Yemen han dejado decenas de miles de muertos desde marzo de 2015 y el asedio ha llevado a la mayor parte de la población al borde de hambruna.  

Según han advertido las Naciones Unidas, alrededor de dos tercios de la población yemení sufren escasez de alimentos, atención médica u otro tipo de apoyo para salvar vidas, mientras que unos cuatro millones se han visto obligados a abandonar sus hogares y cientos de miles más están amenazados.

ftm/ctl/tqi/mkh