• La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela dominada por la oposición.
Publicada: viernes, 12 de agosto de 2016 9:09
Actualizada: sábado, 13 de agosto de 2016 2:27

La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, de mayoría opositora, busca derogar la Ley Anti-Monsanto para beneficiar a empresas transnacionales.

"La nueva mayoría de la Asamblea Nacional de Venezuela tributa a los intereses de las empresas transnacionales y los grandes monopolios del agronegocio, por ello es que han anunciado su interés en derogar la Ley de Semillas", denunció la vocera del Movimiento Semillas del Pueblo de Venezuela, Eisamar Ochoa en una entrevista concedida el jueves al canal de noticias RT.

Asimismo, aseguró que esta normativa surgió de un intenso debate popular en casi todos los estados venezolanos y fue resultado de "un verdadero trabajo constituyente".

La Ley de Semillas, conocida como Ley Anti-Monsanto, prohíbe el ingreso y la producción de semillas transgénicas en el país. La primera alternativa del Movimiento Semillas es la movilización ante las pretensiones de la nueva Asamblea Nacional. 

La nueva mayoría de la Asamblea Nacional de Venezuela tributa a los intereses de las empresas transnacionales y los grandes monopolios del agronegocio, por ello es que han anunciado su interés en derogar la Ley de Semillas", denunció la vocera del Movimiento Semillas del Pueblo de Venezuela, Eisamar Ochoa.

"Con ello apostamos a que el Parlamento decida no derogar la norma. Desde su aprobación no hemos descansado en comunalizarla y ahora pasamos a la fase de territorializarla, operativizarla, porque ella plantea que el Poder Popular tome control de la producción nacional de semillas", aseveró la antropóloga venezolana.

Muchos venezolanos como los ciudadanos de diversos países del mundo piden la expulsión de la multinacional Monsanto.

 

En este sentido, advirtió de que si la Ley de Semillas se deroga se estarían entregando las semillas "que son un bien estratégico para la soberanía alimentaria".

De acuerdo con Ochoa al eliminarse la ley se "aumenta el riesgo de caer en manos del agronegocio, como Monsanto, que con su paquete de tecnología transgénico ha traído efectos devastadores para los ecosistemas de América Latina, la salud de los campesinos y el cambio climático".

El pasado 22 de diciembre de 2015 la Asamblea Nacional de Venezuela, que la mayoría bolivariana controló hasta el 31 de diciembre, aprobó en sesión extraordinaria la Ley de Semillas, que tiene como objetivo principal la prohibición de las simientes modificadas genéticamente, también llamadas transgénicas, por lo que comúnmente se la conoce como “Ley Anti-Monsanto”.

Al día siguiente de su promulgación, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, reiteró que la Ley de Semillas "contempla la protección de la semilla indígena, afrodescendiente, campesina y local, así como la prohibición absoluta de la importación, producción o comercialización de semillas transgénicas".

En diferentes países se han formado movimientos en contra de los alimentos genéticamente modificados de la corporación Monsanto, cuya política expansionista se apoya en la teoría de que “quien tenga el control de los alimentos, tendrá el control del mundo”.

mep/ncl/mrk

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