• Modelo del Spinosaurus, el mayor dinosaurio depredador, mostrado en la National Geographic Society, en Washington, EE.UU.
Publicada: jueves, 6 de octubre de 2016 3:14

Científicos brasileños anunciaron el descubrimiento del dinosaurio más grande encontrado hasta la fecha en Brasil, de 25 metros de alto.

Un grupo de paleontólogos del Museo de Ciencias de la Tierra, en Río de Janeiro, acaba de concluir en un estudio que hubo un dinosaurio gigante en Brasil, ha informado este miércoles el diario español El País.

El ejemplar, una nueva especie de titanosaurio, vivió hace aproximadamente 70 millones de años y medía cerca de 25 metros (el mítico tiranosaurio rex de Parque Jurásico medía cinco; el braquiosaurio que comía de los árboles y cuyo cuerpo recuerda más al titanosaurio, 12).

En Brasil falta dinero para investigaciones científicas. Fuimos priorizando otros estudios antes que este porque los recursos son muy limitados”, lamenta Alexander Kellner, uno de los investigadores.

El descubrimiento confirma que en Brasil también habitaron dinosaurios gigantes: hasta ahora el mayor ejemplar encontrado, apodado de Dinoprata, medía apenas 13 metros.

 

El monumental herbívoro, del que se han encontrado varios fragmentos de vértebras cervicales y dorsales, ha sido bautizado como Austroposeidon magnificus.

Otros detalles de la investigación, que ha llevado cerca de tres años, serán publicados en la revista científica Plos One.

Los investigadores también han detectado anillos de crecimiento óseos intercalados con un tejido óseo más denso, una característica desconocida hasta hoy en los titanosaurios.

El Austroposeidon es la vigésimo tercera especie de dinosaurio hallada y bautizada en Brasil, la mayoría descubiertas ya a partir de los años noventa.

Aunque el descubrimiento sea novedoso, los restos del dinosaurio llevaban almacenados 63 años.

Los fósiles fueron encontrados en los años cincuenta por un agricultor durante la construcción de una gran carretera en el municipio de Presidente Prudente, a 561 kilómetros del centro de São Paulo.

Uno de los principales paleontólogos de Brasil, Llewellyn Ivor Price, fue en su búsqueda y puso el hallazgo a buen recaudo, pero murió tres décadas antes de saberse de qué se trataba.

“En Brasil falta dinero para investigaciones científicas. Fuimos priorizando otros estudios antes que este porque los recursos son muy limitados”, lamenta Alexander Kellner, uno de los investigadores.

La inversión en paleontología en Brasil fue presentada como raquítica durante el anuncio del nuevo dinosaurio, pues el coste de materiales para llevar adelante el estudio, que no incluye el salario del personal ya contratado y las becas de la estudiante que colaboró, fue de apenas 10.000 reales (3000 dólares).

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