Según ha declarado el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, un gran número de niños en los países mencionados nunca ha conocido la paz, mientras que la guerra ha impedido a estos infantes que tengan acceso a sus necesidades básicas como atención médica y educación, entre otras.
En este sentido, Lake ha pedido inversiones a largo plazo para satisfacer las necesidades de los niños y adolescentes, y contribuir a que tengan un futuro más estable.
"Para los niños más pequeños, esta crisis es todo lo que han conocido", ha lamentado, para luego agregar que la violencia extrema está dando forma al futuro de los adolescentes.
El diplomático ha advertido, además, que los jóvenes de Siria e Irak corren el peligro de perderse en un ciclo de violencia.
"Por el conflicto en Siria que ahora entra en su quinto año, la situación de más de 5,6 millones de niños del país sigue siendo la más desesperada", ha sostenido.
De acuerdo con Unicef, más de 2 millones de niños sirios viven como refugiados en El Líbano, Jordania, Turquía y otros países.
Siria, desde marzo de 2011 sufre una gran crisis provocada por grupos terroristas que reciben apoyo de algunos países regionales y occidentales, como Turquía, Catar, Arabia Saudí y EE.UU., con el objetivo de derrocar el Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad.
Según estimaciones, la violencia desatada en Siria ha causado hasta el momento más de 210.000 muertos y otros 7,6 millones de desplazados dentro del país árabe.
La violencia también en Irak ha dejado decenas de miles de muertos y ha obligado a más de 2,8 millones de personas a abandonar sus hogares.
El grupo takfirí EIIL tiene bajo su control algunos territorios tanto en Siria como en el vecino Irak, donde comete un sinfín de crímenes de lesa humanidad.
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